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jueves, 31 de enero de 2013

La bellezza di Ippolita - Giancarlo Zagni (1962)


TÍTULO ORIGINAL La bellezza di Ippolita
AÑO 1962
IDIOMA Italiano
SUBTITULOS No
DURACIÓN 105 min.
DIRECTOR Giancarlo Zagni
GUIÓN Elio Bartolini, Pasquale Festa Campanile, Massimo Franciosa, Giancarlo Zagni
MÚSICA Carlo Rustichelli
FOTOGRAFÍA Aldo Scavarda
REPARTO Gina Lollobrigida, Enrico Maria Salerno, Milva, Lars Bloch, Franco Giacobini, Franco Balducci, Angela Portaluri
PRODUCTORA Coproducción Italia-Francia; Arco Film / Cineriz / Francinex / Société Nouvelle Pathé Cinéma
PREMIOS 1962: Festival de Berlín: Sección oficial de largometrajes
GÉNERO Comedia

SINOPSIS Hipólita es una bailarina de revista, que tiene una gran afición por relacionarse con los automovilistas. Se casa con Lucas, un joven gasolinero, que pretende que su nueva esposa se olvide de su relajada vida anterior. Sin embargo, ella descubre que su marido le engaña, por lo que decide llevar a cabo una venganza muy peculiar. (FILMAFFINITY)




TRAMA
Luca, un rivenditore di benzina, sposa una ballerina di rivista, Ippolita, una ragazza cui piace lasciarsi corteggiare dai numerosi automobilisti di passaggio. Un giorno, la donna scopre che il marito l'ha tradita con Adriana. Ippolita decide la sua vendetta: assicura Luca che terrà fede ai suoi doveri di moglie soltanto quando anch'essa si sarà concessa simili distrazioni. Attraverso una serie di animate vicende, i due riprendono la vita coniugale: ma Luca non riuscirà a sapere se Ippolita gli è stata davvero infedele.

CRITICA
"[...] Zagni [...] ha tentato di filtrare verso il grottesco una storia drammatica [...]. Tutto permeato di facile erotismo [...] il sottofondo satirico pecca per difetto [...] e l'ambizione del grottesco non sa equilibrare il dramma con la farsa, risollevandosi in una contemplazione ammirata degli estri, degli scatti, degli ammiccamenti della Lollobrigida [...] l'attrice vi si adegua senza difficoltà [...]".
(A. Pesce, "Bianco e Nero", luglio/agosto 1962).

NOTE
- IL FILM E' STATO PRESENTATO AL XII FESTIVAL DI BERLINO (1962).- DOPO QUATTRO FILM A HOLLYWOOD LA LOLLOBRIGIDA TORNA A GIRARE IN ITALIA.
http://www.comingsoon.it/Film/Scheda/Trama/?key=17431&film=LA-BELLEZZA-DI-IPPOLITA
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Gina Lollobrigida, una leggenda vivente
“Nel Cinquanta, quando la chiamavano la “maggiorata”, io, come critico, avevo cominciato a vedere in lei doti che andavano ben oltre la sua apparenza esteriore più vistosa. Certo era bella, tanto da poter interpretare un film su Lina Cavalieri in cui tranquillamente si lasciava definire “la donna più bella del mondo”, ma quelle sue doti istintive, gli studi che aveva fatto, anche di pittura, i grandi registi con i quali aveva lavorato (da Blasetti a De Sica, a Castellani, a Siodmak, a Skolimowski, a Hudson) avevano affinato le sue possibilità istintive, le avevano insegnato a dominare, non solo per natura ma con intelligenza, la sua presenza in scena e non avevano tardato a farne un’attrice completa, a cui si poteva coniugare insieme senza difficoltà quel binomio bella e brava che al cinema, invece, molto raramente arriva a proporsi. Naturalmente però, salvo in interpretazioni d’eccezionale qualità come in Pane, amore e fantasia di Comencini e in Mare matto di Castellani, finì attraverso gli anni per imporsi soprattutto con la sua statura di diva acclamata da tutti.“
Gian Luigi Rondi, critico cinematografico.
http://www.ginalollobrigida.com/cinema.asp


Considerada “la mujer más bella del mundo”, Gina ha pasado a la historia del cine, como una de aquellas exhuberantes y curvilineas damas que nos ofreció Europa, concretamente la bella Italia, siendo el máximo exponente, junto a la gran Sofia Loren , de un nuevo tipo de mujer,rotunda y espectacular,a las que se conoció con el nombre de las maggiorate.A Gina y a Sofia, se le unieron otras cuantas que contaban con el mismo perfil, entre las que destacó por ejemplo Silvana Mangano.
Al cine italiano le debemos dar las gracias, aparte de por sus buenas películas, por la gran aportación que hizo al cine americano de mujeres mediterráneas, reales, bellísimas pero a la par inteligentes ,que marcaron toda una época.Hoy en día  la máxima representación de éste tipo de mujer italiana, la encontramos en Mónica Bellucci de la que a continuación muestro una fotografía, donde se demuestra claramente sus semejanzas físicas con las de antaño.
Aunque la verdadera vocación de Gina no era esto del cine, se vió inmersa en él por casualidad, ya que verdaderamente lo que le llenaba era otro tipo de arte: la escultura y la pintura.Aunque hay que reconocer que sus interpretaciones no han sido especialmente memorables, se desenvolvió muy bien en esto del celuloide, trabajando con infinidad de actores de renombre ,y llegando a conseguir incluso un Globo de Oro en el año 1961.
Desde sus comienzos Gina ha tenido tras de ella, numerosos admiradores que la han acompañado fielmente durante toda su vida, y que la han convertido en uno de los sex-symbols más importantes de la historia del cine.
Gina nació en la ciudad de Subiaco(Italia), un 4 de Julio de 1927. Pasó su infancia humildemente, ya que su padre era carpintero, y tenía muchas bocas que alimentar, pues Gina contaba con tres hermanas más.Tras la segunda guerra mundial su familia se trasladó a Roma donde su padre, con mucho esfuerzo logró que su hija ingresase en La Escuela de Bellas Artes de Roma donde estudió pintura.
Alternaba sus estudios con el trabajo de modelo, y participaba en numerosos concursos de belleza siendo en el de Miss Italia(1947), donde logró quedar en tercera posición, por detrás de Lucia Bosé que quedó en primer lugar.
Casi todas las actrices provenientes de Italia, surgieron de los concursos de belleza, pasando después por las fotonovelas, que al igual que los concursos de misses, estaban muy en boga por aquellos tiempos, sobre todo debido a la posguerra, que hizo que la gente se interesara por estos eventos que los entretenian, y les proporcionaban una manera de soñar, en una realidad de penurias de la que por unos momentos lograban evadirse.
Este concurso la hizo muy conocida en Italia, y comenzó a protagonizar pequeños papeles, en películas que pasaron prácticamente inadvertidas. Aún así comenzó a llamar la atención de Hollywood, pues cuentan que el excéntrico millonario Howard Hughes, descubridor por cierto de varias bellezas a las que después convirtió en estrellas, viajó hasta Italia para conocerla personalmente, con la pretensión de llevarsela con él a Hollywood. Aunque su finalidad no se vió cumplida ,por lo menos en ese momento,  años después concretamente en 1950,  lo lograría, aunque por poco tiempo pues Gina, al cabo de seis semanas se volvió a casa alegando su poco conocimiento del inglés, y movida por el lazo que la unia con su marido Milko Skofic con el que había contraido matrimonio en el año 1949.
Su primer gran éxito se produjo con la película ” Fan Fan el invencible”(1952), debutando por primera vez en una cinta de calidad, y con uno de los galanes más importantes del cine europeo de aquella época, llamado Gerad Philippe.Esta co-produción Franco-italiana, tuvo una enorme acogida entre la gente y nos mostró a una Gina arrebatadora en su papel de gitana alegre y un poco embaucadora, que subyugó completamente al público.Como dato contar que en el año 2003 se rodó un remake cuyo título fue”Fan Fan la tulipe”, protagonizado por Vincent Pérez y Penélope Cruz.
Su siguiente trabajo en la película “Pan,amor y fantasia”(1953), aparte de reportarle nuevamente un enorme éxito, la vinculó totalmente a la imagen de mujer rotunda y exhuberante, con una exagerada gestualidad, que la hizo conseguir una enorme popularidad.Protagonizada junto a Vittorio De Sica, la cinta obtuvo un éxito muy sonado y fue preludio de otra que se llamaría “Pan, amor y celos”.
El año 1953, fue el de su debut en Hollywood, con la película “Beat the Devil”(La burla del Diablo), en la que bajo la dirección de John Huston, compartió protagonismo con Bogart y Jennifer Jones. Viendo tan increible plantel de actores, cualquiera pensaría que la cinta podría tratarse de una obra maestra.Pero nada más lejos de la realidad. La cinta, en la que participó como guionista Truman Capote, no estuvo a la altura de lo que se esperaba, con tan importantes nombres ,y fue un fracaso de éxito y crítica .Muchos tacharon la actuación de Gina como lamentable. Curiosamente la película es de dominio público, pues al no haberse renovado los derechos de autor, puede distribuirse libremente.
“La mujer más guapa del mundo”(1955), la hizo compartir protagonismo con Vittorio Gassman. Fue una buena película, con un importante reparto y una buena ambientación, en la que Gina brilló con luz propia gracias a su espectacular belleza.Como anécdota ésta cinta dió pie a que dos años después se rodara en España “El último cuplé”, teniendo como protagonista a Sara Montiel.
Los años que siguieron a éste fueron los más prolíficos en su carrera, protegonizando títulos inolvidables como “Trapecio”(1956), junto a Tony Curtis y Burt Lancaster, en la que aunque no obtuvo muy buenas críticas respecto a su trabajo, hay que reconocer que la cinta, sin Gina no sería lo mismo ,ya que su imponente presencia se comia enteros los planos donde aparecía.
Aún así su compañero en la película Burt Lancaster llegó a decir de ella:”Gina era una exhibiscionista nata, fue una pena no saberlo antes de protagonizar junto a ella Trapecio, pues seguramente ella misma hbría pagado para que se mostraran sus encantos. Fue una auténtica tortura trabajar con ella, era insoportable.”
Seguramente estas declaraciones no estaban lejos de la realidad, pues Gina que no era nada tonta, era consciente de su estupendo físico, por lo que su exhibicionismo era bastante lógico. No se la contrató para esta cinta por su posible registro interpretativo, sino por su exhuberante cuerpo y su expresiva mirada.
Este mismo año protagoniza junto a Anthony Quinn “El jorobado de Notre Dame”.El papel de la zíngara Esmeralda, parecía haber sido pensado para ella; para su cuerpo, para su cara…todo en ella emanaba  una sensualidad casi salvaje,sus frenéticos bailes ,casi rozando el erotismo, la convirtieron en una diosa inalcanzable para los mortales.
King Vidor la convirtió en una reina,  con la película “Salomón y la Reina de Saba” (1958).Tyrone Power fue el galán en el que se pensó para desarrollar el papel de Salomón, pero ante el inesperado fallecimiento de éste a mitad del rodaje se tuvo que sustituir por Yul Brinner. La película , que fue rodada en España, fue un desastre desde principio a fin.Debido a éste trágico hecho, se tuvieron que volver a rodar escenas , esta vez con el nuevo protagonista, y los actores acabaron bastante hastiados del rodaje, además al estar España bajo el régimen franquista, diariamente se enviaban censores para que dieran el visto bueno sobre los diversos vestuarios que lució Gina.Aún con todos estos contratiempos, el producto final fue muy bueno, sobre todo gracias a sus principales protagonistas, y como no a King Vidor, que supo como burlar la censura sabiamente, ofreciendonos imágenes inolvidables de Gina interpretando una danza ante su Dios pagano,casi semidesnuda, mostrando claramente sus formas de mujer espectacular.
Ya entrado el año 1959 protagonizó junto a Frank Sinatra “Cuando hierve la sangre”, una película de ambiente bélico, en la que por supuesto no faltó el romanticismo,pero que no alcanzó la fama que en un primer momento se pretendia, aunque contó con un buen reparto de artistas entre los que encontraban, aparte de los antes citados, Steve MacQueen con un papel secundario o Peter Lawford  emparentado ya por aquellos tiempos con los Kennedy.
En 1961 protagonizó uno de sus films más populares :”Cuando llegue Septiembre”, junto a Rock Hudson. La película , una comedia romántica, contó con maravillosos escenarios, inmejorable fotografía y estupendos intérpretes, que conformaron un producto final entretenido y divertido.
Volvió a trabajar junto a Rock Hudson, de nuevo en una comedia maravillosa llamada “Habitación para dos”(1965).Gina y Rock demostraron por segunda vez, la química existente entre ellos, regalándonos escenas grandiosas y encantadoras.
En el año 1966 participa en una fantástica comedia llamada “Hotel Paradise”, junto a Alec Guinnes. La película inspirada en el siglo XIX parisino,no contó con el apoyo del público en su momento, pero lo cierto es que a mi me resultó graciosa y entretenida.El trabajo de Gina me gustó especialmente, pues la encontré divina, y eso que ya le rondaban los 40 años.
El año 1968, fue el que prácticamente puso fin a sus más relevantes incursiones en el cine con la película : “Buona Sera, Señora”, que protagonizó junto a Shelley Winters y Telly Savalas.La cinta rodada en tecnicolor, destacó por el agradable ambiente conseguido, y por la estupenda banda sonora compuesta por el italiano Riz Ortolani.
Aunque en los años 70 rodó alguna que otra película,pasaron  casi inadvertidas debido a su baja calidad. No fue hasta el año 1984, cuando nos iluminó de nuevo con su presencia, esta vez con una serie de mucho éxito llamada “Falcon Crest”, en la que participó en algunos capítulos.
Poco a poco se fueron espaciando más  sus apariciones públicas. En su vida privada se dedicó principalmente a lo que más le apasionaba: la fotografía. LLegó a fotografiar a personajes muy famosos, como por ejemplo a Paul Newman o a Salvador Dali. Pero su momento más triunfante llegó cuando logró entrevistar en persona a Fidel Castro.
Su vida sentimental parece ser que fue bastante agitada.Aunque estuvo casada con su primer marido desde el año 1949 hasta el año 1971, durante el transcurso de estos años se la relacionó con numerosos amantes, entre ellos Frank Sinatra, con el que dicen tuvo un affaire mientras rodaban juntos la película “Cuando la sangre hierve”.
En el año 2006 dió una exclusiva en la revista Hola, anunciando su segundo matrimonio con un joven empresario llamado Javier Rigau, matrimonio que al final no se llevó a termino, debido a el acoso periodístico, eso es lo que ellos dijeron, que sufrían ambos desde que anunciaron su enlace.
En el mes de Mayo de este mismo año saltó la noticia de que Gina y Javier, habían vuelto a reencontrarse después de 4 años de distanciamento. Según fuentes periodísticas, esta vez la pareja ha decidido apostar por la discreción, aunque no descartan la idea de casarse.
Hoy en día, pocas son las ocasiones en las que podemos disfrutar de su presencia.Con esta modesta aportación he querido hacer más cercana la imagen de esta esplendorosa actriz a las nuevas generaciones.Generaciones que no tuvieron la suerte de conocerla,cuando ella estaba en su máximo apogeo físico. Y aunque ya han pasado muchos años desde que se hiciera conocida por su estupenda belleza ,para los que amamos el cine, y ésta época que tantas mujeres hermosas nos dió, para nosotros siempre será “La mujer más bella del mundo”.
http://sqsmaravillosa.wordpress.com/2010/11/24/gina-lollobrigida/

miércoles, 30 de enero de 2013

Gli equilibristi - Ivano De Matteo (2012)


TÍTULO ORIGINAL Gli equilibristi
AÑO 2012
IDIOMA Italiano
SUBTITULOS No
DURACIÓN 100 min.
DIRECTOR Ivano De Matteo
GUIÓN Ivano De Matteo, Valentina Ferlan
MÚSICA Francesco Cerasi
FOTOGRAFÍA Vittorio Omodei Zorini
REPARTO Valerio Mastandrea, Barbora Bobulova, Maurizio Casagrande, Rolando Ravello, Rosabell Laurenti Sellers, Grazia Schiavo, Antonio Gerardi, Antonella Attili
PRODUCTORA Coproducción Italia-Francia; Rodeo Drive / Babe Films / Rai Cinema / Canal + / Sky Cinema / Mediaset
GÉNERO Drama

SINOPSIS Julio es un hombre de cuarenta años de edad que lleva una vida aparentemente tranquila. Una casa alquilada, un trabajo estable, un coche comprado a plazos, pero con una hija rebelde y un niño guapo dulce y soñador, una esposa, a la que ama pero traiciona. Julio es descubierto y se va, y su historia se derrumba de repente. Pero, ¿qué le sucede a una pareja en nuestros días cuando "se atreve" a separarse? La película, a través de una serie de eventos dramáticos, nos lleva a un mundo a manos de un hombre que de repente se descubre en el límite entre la salud y la pobreza. (FILMAFFINITY)

Enlaces de descarga (Cortados con HJ Split)
http://www37.zippyshare.com/v/49297721/file.html


La storia vera di una famiglia media che finisce in miseria, coi pasti della Caritas. Una tragi-commedia sulla precarietà dei tempi, con un grandissimo Valerio Mastandrea.
Giulio (Mastandrea) ha quarant’anni e una vita apparentemente tranquilla. Una casa in affitto, un posto fisso, un’auto acquistata a rate, una figlia ribelle ma simpatica e un bimbo dolce e sognatore, una moglie (Barbora Bobulova) che ama e che tradisce. Giulio viene scoperto e lasciato e la sua favola improvvisamente crolla. Ma cosa accade ad una coppia che ai nostri giorni “osa” separarsi?
Gli equilibristi attraverso una carrellata di eventi ora tragici ora ironici, ci accompagna per mano nel mondo di un uomo che di colpo scopre quanto sia labile il confine tra benessere e povertà. Ne abbiamo parlato con il regista, Ivano De Matteo.

Già dal titolo si capisce che parliamo di quanto è difficile mantenere un equilibrio nella vita…
“Assolutamente sì e l’ho fatto raccontando la storia di una coppia molto, molto normale. Nel senso che lui fa un lavoro da poco più di mille euro al mese, hanno un mutuo, la moglie fa il part-time e hanno due figli. Una famiglia media. Quello che volevo raccontare era il fragile equilibrio che sta alla base di ogni esistenza, utilizzando il tradimento di lui e il conseguente divorzio come cause che fanno scatenare la perdita di questa ‘normalità’. Una battuta del film fotografa perfettamente questa situazione: ‘il divorzio è per i ricchi, quelli come noi non se lo possono permettere’. Ed è la verità, esattamente la realtà in cui viviamo”.

Non è quindi un film sul tradimento e il divorzio ma su come da un giorno all’altro può cambiare tutto…
“Gli equilibristi è la storia di un uomo con un equilibrio instabile, a partire dal punto di vista economico dopo il divorzio, per proseguire con un suo vero e proprio scollamento con la società. Giulio continuerà a raccontare a tutti, famigliari ed amici, che sta bene e se la cava, ma ovviamente non è così… è la vergogna che lo fa agire in questo modo. E non vi è peggior sentimento che la vergogna verso gli altri e, soprattutto, verso sé stessi da saper affrontare, perché è qualcosa di impalpabile, non è visualizzabile, ma che ti trascina a fondo”.

Che ci dice di Valerio Mastandrea?
“Per questo film mi serviva assolutamente lui, avevo già diretto Valerio e ne conosco le capacità, lui era la maschera che mi serviva. Mi serviva una faccia ironica e drammatica dato che il film, io lo considero, una commedia italiana drammaticamente amara. Il film è lui, pieno di paradossi, nella prima parte si sorride delle situazioni assurde in cui si trova e, poi, si vira verso il dramma. E Valerio ha fatto un lavoro eccezionale!”.
http://www.primissima.it/film/scheda/gli_equilibristi/
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Giulio (Valerio Mastandrea), 40 anni, impiegato al Comune di Roma, casa in affitto, auto a rate, una figlia rockettara (Rosabell Laurenti Sellers, brava), un bambino trasparente e una moglie (Barbora Bobulova). La ama, ma l’ha tradita: una scappatella con una collega. Scoperto, i due provano a rimanere insieme, ma lei non ce la fa, Giulio se ne deve andare. Prima dalla madre di un amico, poi in una pensioncina vicino alla stazione di Termini, ma è solo l’inizio della fine: i soldi non bastano mai, apparecchio ai denti per il piccolo, Barcellona per la figlia, le rate, la mala vita dei povericristi… Prima un doppio lavoro, con frutta e verdura scaricate la notte, poi la fuga dalla pensione, le notti in macchina, la mensa della Comunità di Sant’Egidio… Che ne è di papà?
Domanda buona per Gli equilibristi di Ivano De Matteo, che scrive con Valentina Ferlan, già in Concorso agli Orizzonti di Venezia e ora in sala con Medusa. Un dramedy, per dirla all’americana, che potremmo considerare il versante serio, ovvero drammatico e simpatetico, di Posti in piedi in Paradiso: la separazione e i suoi fratelli coltelli, affidati a un Mastandrea in stato di grazia. E’ difficile resistere alla sua discesa agli inferi, che non ha nulla di patetico e urlato, solo il lento declino della realtà, la sua condizione di padre solo: una colpa, una scappatella, e una vita intera per pagarla, fino all’indifferenza, all’abulia, al no future dei clochard.
De Matteo, con un occhio al grande pubblico (non necessariamente strizzato), indora la pillola, sfornando battute romanesche e simpatici siparietti, ma il dolore c’è e la regia - con qualche parentesi estatico-stilosa incongrua - si accoda compunta. Se il divorzio - sentiamo - è per i ricchi, per i poveri c'è la solidarietà, e la camera indaga tra i bassifondi multietnici capitolini, dove Giulio si lascia andare.
Peccato per le musiche invasive di Francesco Cerasi, ma Gli equilibristi ha un suo pregevole equilibrio: non è questione di sensi di colpa atavici o cattolici, ma prima di (dis)fare penserete a Mastandrea su quella panchina, fesso e senza più un senso. Solo come un cane, solo come un padre solo.
Federico Pontiggia
http://www.cinematografo.it/recensioni/gli_equilibristi/00023244_Gli_equilibristi.html
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Trama
Il divorzio arriva improvvisamente a sconvolgere un'esistenza apparentemente tranquilla. È così che Giulio, a quarant'anni, vedrà crollare improvvisamente tutte le sue certezze e sarà costretto fare i conti con la precarietà economica...

Critica
"La morale è una sola: soltanto i ricchi possono permettersi il lusso del divorzio che raddoppia i costi. Che non si addice invece a Giulio, borghese medio medio con moglie e due figli, impiegato comunale che per una scappatella non perdonata esce di casa. 'Gli equilibristi' sono le persone come lui, che poco alla volta vengono spinte ai margini, abitano pensioni fatiscenti a una stella, scendono con gran fatica la classe sociale, dormono in auto, chiedono a tutti prestiti e vanno alla mensa dei nuovi poveri, oggi più numerosi di ieri e meno di domani, come dicono i sociologi. (...) Valerio Mastandrea, aspetto cristologico, il più espressivo occhio assente visto negli ultimi anni, si inserisce benissimo in questo processo di neo-realismo interiore, suggerendo infinite variazioni alla malinconia, mentre intorno dà il peggio di sé quell'Italia furbetta di cui vergognarsi, che affitta in nero, non fa contratti di lavoro, evade il fisco ecc., come da cronaca quotidiana. (...) Se nel finale son rose, fioriranno (un po' di rassicurazione non manca) ma ci scappa anche una citazione di 'Umberto D' di Vittorio De Sica. Ma il nostro non è lo stimato professore, è l'uomo medio e grigio, incitato dai media a far sesso anche in orario d'ufficio, mentre a casa lo aspetta la famiglia del Mulino Bianco con una perfetta Bobulova, fatina stanca, e due ragazzi in gamba. Ma non è un film su amore e divorzio, è un'ispezione sulla capacità di mutare e resistere a un cambio di passo non solo materiale in un Paese dove, come altrove, il valore sociale al top è la solitudine."
(Maurizio Porro, 'Corriere della Sera', 14 settembre 2012)

"È una tipica storia di oggi, dove la crisi economica può (basta un niente!) arrivare a incidere in modo devastante su una normale quotidianità. In 'Gli equilibristi' Valerio Mastandrea è un affettuoso, tranquillo padre di famiglia, ma la scoperta di un suo occasionale tradimento sconvolge la moglie Barbara Bobulova che chiede la separazione. (...) Il film tocca un problema vero che coinvolge molti, ma non lo sviluppa abbastanza bene e perde colpi lungo la strada. Il personaggio della pur brava Bobulova è giocato su una corda sola, mentre Mastandrea si conferma interprete di sfumato, interiorizzato spessore."
(Alessandra Levantesi Kezich, 'La Stampa', 14 settembre 2012)

"La povertà dei padri separati che non riescono a sostenere le spese per mantenere la propria famiglia è invece al centro de 'Gli equilibristi' di Ivano De Matteo, con Valerio Mastrandrea e Barbora Bobulova, storia di una lenta discesa agli inferi fatta di dolore e umiliazione, menzogne e degrado che sembra la versione tragica dell'ultimo film di Carlo Verdone." (Alessandra De Luca, 'Avvenire', 14 settembre 2012)

"Coppia dl coniugi con due figli si separa e sprofonda nell'abisso dei «nuovi poveri». Un manuale di sopravvivenza: come cavarsela (a fatica) con 1200 euro al mese. Non mancano spunti ironici ma mediamente il film è triste, quasi abbacchiato." (Alberto Crespi, 'L'Unità', 14 settembre 2012)

"Acuto dramma social-familiare, che indaga, tra disincanto, ironia e qualche forzatura, sulla tragedia, economica oltre che psicologica, dei separati minitenenti. Brava Barbora Bobulova, magnifico Valerio Mastandrea." (Massimo Bertarelli, 'Il Giornale', 14 settembre 2012)

"Spiacerà a quanti avranno subito la sensazione di trovarsi davanti a una storia già raccontata (da Carlo Verdone almeno un paio di volte). Aggiungeteci il fatto che De Matteo non è Verdone e che la Bobulova granché simpatica non è mai stata e concluderete che 'Gli equilibristi' (titolo nemmeno azzeccato) è solo un altro titolo del filone fin troppo numeroso degli ex, degli immaturi, dei manuale d'amore numero 100." (Giorgio Carbone, 'Libero', 14 settembre 2012)

"Nell'era della crisi, il divorzio è il primo lusso riservato ai ricchi. Ce lo racconta Ivano De Matteo, con dovizia di tragicità, attraverso la parabola del 40enne Giulio (Valerio Mastandrea) che tradisce la moglie (Barbora Bobulova) e finisce diritto all'inferno. (...) Dopo i ricchi ed ipocriti personaggi de 'La bella gente', film tuttora invisibile per un'incredibile frode del distributore, De Matteo esplora con 'Gli equilibristi' le amarezze di un universo opposto, quello dei poveri con una dignità che rasenta l'orgoglio da suicidio. Dramma lineare e sincero, denso di verità nello sguardo."
(Federico Pontiggia, 'Il Fatto Quotidiano', 13 settembre 2012)

Note
- FILM RICONOSCIUTO DI INTERESSE CULTURALE CON SOSTEGNO DAL MINISTERO PER I BENI E LE ATTIVITÀ CULTURALI DIREZIONE GENERALE PER IL CINEMA (MIBAC).
- IN CONCORSO ALLA 69. MOSTRA INTERNAZIONALE D'ARTE CINEMATOGRAFICA DI VENEZIA (2012) NELLA SEZIONE 'ORIZZONTI'. VALERIO MASTANDREA HA RICEVUTO IL PREMIO FRANCESCO PASINETTI (SNGCI) PER LA MIGLIOR INTERPRETAZIONE.
http://www.cinematografo.it/pls/cinematografo/consultazione.redirect?sch=54856
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Anoche, mientras estaba en camino al Festival de Cine Italiano de Madrid, no sabía que esperar. Sabía que iba a ver una película que se llama Los Equilibristas (el título original en italiano es Gli Equilibristi) del director italiano Ivano de Matteo. Sin embargo no tenía ninguna idea de qué se trataría. Me esperaba una bonita sorpresa.
El director asistió a la proyección de su película y nos explicó un poquito de qué trataba y las fuentes de inspiración que le impulsaron a rodar el largometraje. Luego, se atenuaron las luces y estuvimos preparados para ver una obra maestra.
Al principio, la película nos presenta a una familia italiana corriente y ordinaria, que parece ser muy feliz en apariencia. De hecho, es el cliché de la familia idónea: dos hijos con padres casados. Sin embargo, sólo hace falta ver un rato para darte cuenta de que la relación entre Giulio (el protaganista) y su esposa es muy tensa. Aunque está claro que Giulio quiere a su mujer, le engaña con una colega. Su esposa intenta perdonarle pero al final no puede aguantar más y por ello, sintiéndose humillada y harta, lo echa del piso familiar.
Ese es el momento en el que la vida aparantemente perfecta del protoganista empieza a derrumbarse. Giulio tiene un trabajo fijo en un ayuntamiento del que gana 1.200 euros al mes y su mujer trabaja a tiempo parcial, ganando 700 euros al mes. Dentro de poco, el personaje principal de esta obra cinematográfica tiene más gastos de los que puede pagar.
Está el tema de encontrar otro alojamiento. Giulio se queda en la casa de la madre de un colega, sin embargo se va muy pronto porque la situación es poco práctica, sobre todo por un filipino entrometido que también vive allí. Hay una escena divertidísima en la que el compañero de casa filipino exige que el protagonista espere afuera para que la madre no le vea. Esto es el colmo y Giulio sabe que ha llegado el momento de que se vaya de la casa.
Además tiene que pagar para mantener a su familia: su hija nunca le pide nada y tiene muchas ganas de ir a Barcelona, su hijo necesita ortodoncia y la pensión donde se aloja obviamente no es gratis.
Su sueldo simplemente no es suficiente. Sigue manteniendo las necesidades de su familia mientras su calidad de vida se deteriora cada vez más. Empieza a dormir en su coche dado que ya no le alcanza el dinero para vivir en la pensión. Pide tantos préstamos al banco que se los deniega al final. Busca un segundo empleo para llegar a fin de mes y acaba por trabajar en un almacén de frutas.
Se trata en suma de la lucha de un hombre por su dignidad humana. La película muestra que la línea divisoria entre vivir encima y debajo del umbral de pobreza es casa inexistente. Ivano de Matteo retrata con habilidad cómo una separación temporal que termina en el divorcio puede dejar a una persona sin un céntimo. Giulio se niega a confesar lo precario de su situación a su familia por su orgullo y las cosas van de mal en peor.
¡No voy a revelar el final pero os recomiendo que veáis este peliculón! ¿Os apuntáis?
Beatriz
http://www.muchaclase.es/2012/12/riete-llora-y-nunca-volveras-a-ser-lo-mismo/


Quella dei padri separati costretti a finire in condizioni precarie, definiti ormai da tempo come i "nuovi poveri", è una triste realtà tricolore (e non solo) d'inizio XXI secolo di cui, in tempi recenti, si è occupato su celluloide il mattatore della risata nostrana Carlo Verdone tramite Posti in piedi in paradiso (2012), interpretato dallo stesso insieme a Marco Giallini, Pierfrancesco Favino e Micaela Ramazzotti.
Ma, conoscendo il modo di procedere della moderna cinematografia italiana, sempre più propensa a rimanere ancorata alla realtà e a raccontarla (spesso, purtroppo, in maniera non molto credibile) sullo schermo (piccolo o grande che sia), c'è da scommettere che non si limiteranno al lungometraggio diretto da Mr. Borotalco le produzioni incentrate sull'argomento.
Come testimonia anche questo Gli equilibristi, che, presentato presso la sessantanovesima Mostra Internazionale d'Arte Cinematografica di Venezia all'interno della sezione Orizzonti, vede dietro la macchina da presa il romano Ivano De Matteo; il cui curriculum, spaziante dal teatro alla televisione, passando, appunto, per il cinema, include Ultimo stadio (2002) e La bella gente (2008).

ROMANZO DI UN NUOVO GIOVANE POVERO
I circa cento minuti di visione, infatti, vedono protagonista Valerio"La prima cosa bella"Mastandrea nei panni di Giulio, quarantenne dalla vita apparentemente tranquilla che, fedifrago nei confronti della moglie Elena, con le fattezze della Barbora Bobulova di Scialla! (2011), una volta scoperto si trova a dover constatare quanto sia labile il confine tra benessere e povertà.
Dove constatare significa passare dall'esistenza caratterizzata da un posto di lavoro fisso, una automobile acquistata a rate ed una casa in affitto al non avere più un'abitazione dove andare a dormire, non poter più godere di un introito sicuro e, di conseguenza, ritrovarsi ad accettare impieghi occasionali, spesso riservati a coloro che raffigurano gli ultimi, squallidi esempi di emarginati sociali.
Oltre al dover subire l'inevitabile mutamento dei rapporti con i figli, in questo caso rappresentati dal piccolo Luca, con il volto dell'esordiente Lupo De Matteo, e dall'adolescente ribelle Camilla, con quello della Rosabell Laurenti Sellers vista nei brizziani Ex (2008) e Femmine contro maschi (2010).

CENTO MINUTI... "TROPPO BELLI"!
Una situazione che il regista, coinvolgendo in piccoli ruoli anche Rolando Ravello e Maurizio Casagrande, racconta ricorrendo in un primo momento a battute ed occasioni per spingere lo spettatore a sorridere; sfruttando in particolar modo la tipica, grottesca romanità accentuata di personaggi di contorno che non avrebbero affatto sfigurato in un film del citato Verdone (si pensi solo alla proprietaria dell'appartamento di periferia interpretata da Paola Tiziana Cruciani).
Ci si riallaccia, quindi, ai consueti stilemi della Commedia all'italiana, da sempre improntata sul saper fare ironia nel dramma, per poi sfociare, però, in toni destinati a diventare più tragici man mano che i fotogrammi avanzano sullo schermo.
Toni, di sicuro, da Neorealismo d'inizio XXI secolo, enfatizzati a dovere attraverso un'ottima regia e una sceneggiatura che, a firma di Valentina Ferlan e Ivano De Matteo, vengono ulteriormente valorizzate da un Mastandrea in stato di grazia.
Come un po' tutto il cast, qui al servizio di un duro, sincero ritratto sociale d'inizio terzo millennio che, nel far notare che perfino il divorzio sia una questione affrontabile soltanto per i ricchi, si rivela, senza ombra di dubbio, tra i migliori lavori presentati presso l'edizione 2012 della Mostra Internazionale d'Arte Cinematografica di Venezia.
E chi se lo sarebbe mai aspettato dalla Rodeo drive di Marco Poccioni e Marco Valsania, in passato finanziatrice di veri e propri obbrobri da schermo del calibro di Troppo belli (2005) di Ugo Fabrizio Giordani, con protagonisti i due inespressivi belloni di Mediaset Costantino Vitagliano e Daniele Interrante?

COMMENTO FINALE
La cruda realtà dei padri separati d’inizio terzo millennio raccontata ponendo come protagonista un sempre più bravo Valerio Mastandrea affiancato da Barbora Bobulova.
Sotto la regia di Ivano De Matteo, uno spaccato sociale che offre momenti per ridere, ma che punta in maniera principale al dramma; senza mai ricercare la lacrima facile e lasciando intravedere, comunque, un indispensabile briciolo di speranza nel corso della sua fase conclusiva.
Una vera e propria odissea fatta di lavori “in nero”, dormite in automobile e progressiva perdita di sicurezze, tanto realistica quanto capace di coinvolgere non poco lo spettatore dell’Italia finita in preda alla tanto discussa crisi (e non solo lui).
Assolutamente da vedere.
Francesco Lomuscio
http://www.everyeye.it/cinema/articoli/gli-equilibristi_recensione_17567

martes, 29 de enero de 2013

Gratta e vinci - Ferruccio Castronuovo (1996)


TITULO ORIGINAL Gratta e vinci
AÑO 1996
IDIOMA Italiano
SUBTITULOS No
DURACION 92 min
DIRECCION Ferruccio Castronuovo
ARGUMENTO Sergio Martino, Sergio Vastano
GUION Sergio Martino, Sergio Vastano
PRODUCTOR Alessandro Loy
FOTOGRAFIA Sebastiano Celeste
MONTAJE Alberto Moriani
MUSICA Ferruccio Castronuovo, Roberto Chioccia
ESCENOGRAFIA Angelo Santucci
VESTUARIO Valentina Di Palma
Trucco Giuseppe Ferranti
REPARTO Stefano Masciarelli, Sergio Vastano, Mario De Candia, Manuela Arcuri, Cristina Rinaldi, Ludovica Modugno, Angelo Bernabucci, Carmine Faraco, Francesco Scali, Paolo Calissano, Giorgio Trestini, Gastone Pescucci, Guido Nicheli, Wendy Windham
GENERO Comedia

SINOPSIS Il pretesto è quello della popolare lotteria italiana. La sostanza è invece quella di una farsa di basso livello, in cui l'unico scopo vitale di tre pseudovitelloni di provincia è quello di cercare di entrare nei letti di più o meno avvenenti fanciulle. Il tutto condito da volgarità di vario genere. (My Movies)


Trama
In una tranquilla cittadina di provincia, vivono tre vitelloni. Sergio, principe dell'immaginazione, che vive alle spalle della madre e sogna affari impossibili; Maurizio, geloso pazzo della fidanzata Anna poliziotta addetta alla sorveglianza di un "pentito del Brenta"; Andrea, vittima di Giuseppa, moglie-padrona, e di Tiberio, ottuso cognato ed ex-pugile. L'arrivo di una troupe che deve girare uno spot televisivo scatena Sergio e Andrea, attirati da Silvia e Michelle, attricette da sballo. Nel frattempo anche Maurizio ha i suoi guai: Anna, la fidanzata, lo abbandona per il pentito. Andrea e Sergio vengono in possesso casualmente di un biglietto vincente di "gratta e vinci": trentamilioni. Quale occasione migliore per farsi una bella vacanza all'insaputa di tutti, alla rincorsa di Michelle e Silvia, in Sardegna? Anche Maurizio sarà con loro per cercare di distrarsi. Tutto finirà in un turbine di imprevisti.
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In fin dei conti si tratta di un film che come nella migliore tradizione della commedia all'italiana parla di un fenomeno sociale come quello che molti italiani hanno da molto tempo. La mania del "gratta e vinci" infatti è molto diffusa e crea dei comportamenti a volta incontrollati come quelli dei personaggi del film. Certo si poteva fare di meglio ma i soggetti, la sceneggiatura e quindi i dialoghi vengono decisi e imposti dai produttori. Anche il cast viene deciso a tavolino dalla produzione e dalla distribuzione. Trattandosi di un film in ogni caso destinato ai passaggi televisivi è il network TV a scegliere i nomi degli attori. Le musiche del film poi non sono per niente male, degne dei film di Sordi o di altri comici italiani.
Peter Ferro
http://www.mymovies.it/pubblico/articolo/?id=193411


Ciao ragazzi, stasera ho visto questo:"Gratta e vinci" diretto nel 1996 da Ferruccio Castronuovo,e devo dire che questo è un "Trash Movie" nel vero senso nella parola.
La storia racconta di Sergio,Maurizio e Andrea,tre perditempo che vivono in una città italiana di provincia,hanno alcuni scopi nella vita: lavorare il meno possibile,di fregare sempre prossimo e divertirsi a ogni costo e corteggiare tutte le ragazze.
Ma un giorno capita che vincono un "gratta e vinci" da trenta milioni.
Questo tentativo di rinvigorire "La Commedia all'Italiana",con sceneggiutura di Sergio Martino (in vacanza...)e Sergio Vastano va a buca, in un modo clamoroso.
L'idea di ispirare come idea iniziale a "I vitelloni",facendoci vedere questi dongiovanni di provincia,non è neanche originale, e il tutto si trascina nella mediocrità più becera e pecoreccia.
Le uniche parti divertenti è quando esce Guido Nicheli (lo "Zampetti" de' "I ragazzi della Terza C)che è sempre con il cellulare in mano a parlare a suo modo tipo:"testina"-"mi esalto!" che alza leggermente il complesso.
Il Cast è composto da una cerchia di comici e belle donne,eccolo: Stefano Masciarelli-Sergio Vastano-Mario De Candia-Guido Nicheli-Manuela Arcuri (agli esordi)-Paolo Calissano-Giorgio Trestini-Angelo Bernabucci e la partecipazione straordinaria di Wendy Windham.
La regia di Ferruccio Castronuovo (???) è molto televisiva e miscela gag risapute, non accorgendosi che queste cose vanno bene in Tv,ma non al Cinema, perché è tutt'altra cosa,è così facendo fa solo il trionfo del trash e del pecoreccio.
In conclusione una mediocre Commediaccia molto attuale,che il suo obbiettivo e fare ridere,ma non ci riesce,creandoti una grande noia,insomma vedendo il Film ti viene la nostalgia della "Commedia scollacciata Italiana" degli anni'70/80 con i suoi protagonisti.
Il mio voto: 4
Arrivederci a tutti dal sempre vostro mmciak!
http://it.dir.groups.yahoo.com/group/ciaksigira/message/13546
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Sergio, Andrea e Maurizio sono tre giovani uomini che aspettano qualcosa di risolutivo dalle loro vite, per il momento vivacchiando tra partite di calcetto arbitrate da un frate e quotidianità problematiche. Sergio non lavora e litiga spesso con la madre, mentre aspetta un fantomatico carico di arance dall'est da rivendere in Italia per fare fortuna. Andrea lavora nel bar del cognato che lo tiranneggia. Maurizio, se professionalmente sta bene, fa l'elettricista e lavora sul set di un film, sentimentalmente soffre di gelosia per la fidanzata, poliziotta, corteggiata da un collega. Durante le riprese di un film, Sergio e Andrea conoscono Michelle e Silvia, avvenenti protagoniste della pellicola, e per sedurle si fingono ricchissimi produttori, e le portano a pranzo in una trattoria con la Jaguar del cognato di Andrea. L'arrivo del cognato costringe i due a una fuga precipitosa. Le cose non vanno meglio per Maurizio. Lasciato dalla fidanzata per un pericoloso criminale di nome Joe, Maurizio tenta il suicidio in commissariato, con l'unico risultato di far saltare la corrente. Le ragazze partono per Poltu Quatu, in Sardegna, per lavoro. La situazione si sblocca quando, in una sera di temporale, un cliente del bar dimentica alcuni tagliandi Gratta e Vinci. I tre amici li prendono e vincono 30 milioni, coi quali decidono di partire in Sardegna per raggiungere le ragazze, inventando un guaio giudiziario e un finto avviso di garanzia. Il soggiorno in Sardegna si gioca tutto sui tentativi di seduzione di Sergio e Andrea, e su una serie di equivoci che condurranno Sergio a essere sedotto dalla figlia del re dei salumi, e Maurizio a tentare nuovamente il suicidio. Dopo aver perso tutto al casino ed essersi lasciati sfuggire le ragazze, vengono infine scoperti dalla moglie di Andrea che arriva in Sardegna furibonda. Tornati a casa, la situazione sembra tornata normale: Maurizio perdona la fidanzata, che ha cambiato collega. Andrea torna al bar. Sergio si sistema con la figlia del re dei salumi e diventa ricchissimo, ma è oppresso dalla moglie. Il destino ci mette nuovamente le mani: per la seconda volta i tre sfruttano una pioggia fortissima: chiusi dentro l'auto di Sergio, trovano un gratta e vinci, che questa volta li rende miliardari. I tre scappano in auto.
http://www.lacinetecasarda.it/MSAV/vedischede.php?ID=730&sezione=SINOSSI

lunes, 28 de enero de 2013

Siamo uomini o caporali - Camillo Mastrocinque (1955)


TÍTULO ORIGINAL Siamo uomini o caporali
AÑO 1955
IDIOMA Italiano
SUBTITULOS Español (Separados)
DURACIÓN 94 min. 
DIRECTOR Camillo Mastrocinque
GUIÓN Gino Mangini, Camillo Mastrocinque, Vittorio Metz, Nelli (Historia: Totò)
MÚSICA Alessandro Cicognini
FOTOGRAFÍA Riccardo Pallottini, Aldo Tonti (B&W)
REPARTO Totò, Paolo Stoppa, Fiorella Mari, Mara Werlen
PRODUCTORA Lux Film
GÉNERO Comedia 

SINOPSIS Totò Esposito es un actor, pícaro y desastre por igual, que distingue a la humanidad en dos: los hombres, y los caporali; estos últimos son "aquellos que explotan y oprimen, que maltratan y humillan, desde una posición de poder, a menudo no merecida". Así, recuerda a los caporali con los que se ha cruzado en su vida, todos interpretados por Paolo Stoppa. (FILMAFFINITY)

Enlaces de descarga (Cortados con HJ Split)
CD 1

Subtítulos (Español)

CD 2

Subtítulos (Español)


"L’umanità, io l’ho divisa in due categorie di persone: Uomini e caporali.
La categoria degli uomini è la maggioranza, quella dei caporali, per fortuna, è la minoranza.
Gli uomini sono quegli esseri costretti a lavorare per tutta la vita, come bestie, senza vedere mai un raggio di sole, senza mai la minima soddisfazione, sempre nell’ombra grigia di un’esistenza grama.
I caporali sono appunto coloro che sfruttano, che tiranneggiano, che maltrattano, che umiliano. Questi esseri invasati dalla loro bramosia di guadagno li troviamo sempre a galla, sempre al posto di comando, spesso senza averne l’autorità, l’abilità o l’intelligenza ma con la sola bravura delle loro facce toste, della loro prepotenza, pronti a vessare il povero uomo qualunque.
Dunque dottore ha capito? Caporale si nasce, non si diventa! A qualunque ceto essi appartengono, di qualunque nazione essi siano, ci faccia caso, hanno tutti la stessa faccia, le stesse espressioni, gli stessi modi. Pensano tutti alla stessa maniera! ”

Totò



Trama
A Cinecittà si gira un film in costume e Totò, un povero diavolo, tenta di farsi ingaggiare come comparsa, inutilmente, perchè il capo comparsa gli è ostile. Furioso cerca di ucciderlo e viene portato in manicomio. Al dottore Totò spiega la sua profonda convinzione: al mondo ci sono gli uomini che lottano e soffrono e i caporali che comandano  e fanno soffrire gli uomini. Gli racconta di tutti i caporali che ha incontrato nella sua vita e che lo hanno angariato, non ultimo colui che lo ha allontanato da Sonia. Il dottore alla fine decide che non è matto, ma solo sfortunato e lo dimette dal manicomio. Appena fuori rischia di essere investito da una lussuosa macchina dentro alla quale vede Sonia. Ultimo scorno.

Critica
La celebrità, talvolta, fa perdere il senso delle proporzioni, Solo con questa considerazione si può spiegare la mania di Totò di voler esporre una sua filastrocca della vita. Siamo uomini o caporali è uguale a tanti altri film di Totò, con l'aggravante del tema ambizioso sfruttato in maniera sbagliata.
"Cinema Nuovo", Milano, 10 ottobre 1955.

Il pubblico si è trovato di fronte a una opericciola con gusto e bonario compiacimento ironico-satirico, senza gravi cedimenti, ma anzi congegnata su una serie di trovatine, se pure non eccessivamente originali, tuttavia sufficientemente estrose e piacevoli. Alle facili battute del dialogo il pubblico ride e si diverte, non dimenticando, nel suo spasso, l'interpretazione gustosa e sapida del suo beniamino Totò.
"La Voce Repubblicana", Roma, 4 settembre 1955.

I tre livelli recitativi in cui si è espressa la "maschera" comica di Totò e il "volto" sofferente e drammatico di de Curtis sono strettamente intrecciati e, per la sua stessa struttura, "Siamo uomini o caporali?" mescola il piano realistico-drammatico con la commedia e la farsa, con alcuni sfondamenti evidenti della barriera del realismo minimo.
Il film nasce da una espressione usata quattro anni prima in "Totò le Mokò" ed ebbe un incasso eccezionale grazie anche alla bravura del regista che seppe offrire al pubblico quasi l'essenza stessa dell'amato Totò, non bruciandolo solo nella farsa o nel solito macchiettismo, ma elevandolo a grande attore drammatico, capace di esprimere tuttavia e contemporaneamente anche quei livelli farseschi e comici, come nei grandi clown della storia, sempre presenti e mescolati alla malinconia della vita. Non sfuggì dunque al pubblico che accorse in massa ne alla critica questa unica grande occasione di poter gustare il "Totò uno e trino" che il film offriva, per di più inserito in una storia nella quale ciascuno spettatore si identificava immediatamente.
In "Siamo uomini o caporali?", il personaggio è un umiliato e offeso, che in Italia viene immediatamente identificato con il meridionale (al direttore del rotocalco, interpretato da un eccezionale Paolo Stoppa, che gli domanda "lei è saggio?", Totò risponde pronto No, no, io so' napoletano), è il poveraccio che subisce perchè è abituato a subire da secoli la miseria, le prepotenze e le angherie, contro cui ha messo in atto tutto un sistema difensivo, rimanendo però sempre ancorato ad una dimensione di generosità e di solidarietà verso i suoi simili, armato solo di quella suprema e ineffabile "arte di arrangiarsi", nella quale i napoletani sono maestri, che gli permette di attraversare il mare della vita.
Totò canta due canzoni: la prima scritta direttamente da lui " 'Sto core analfabeta, tu l'hai portato a scuola... e s'è 'mparato a scrivere... e s'è 'mparato a leggere..."; la seconda, una vecchia composizione del teatro di varietà cantata insieme alla donna amata segretamente, "Levati la blusetta... se non la vuoi levare... io ti sparo là per là".
Dopo un primo tempo costruito su un registro realistico o di commedia (Totò comparsa a Cinecittà; "omino della fila") il film diventa farsesco per l'influsso di Metz nella sceneggiatura. Il regista, comunque, ha saputo combinare nel film tutti e tre i livelli in cui si modula il prisma recitativo di de Curtis: il realismo, la commedia e la farsa, tutti e tre sempre ricondotti all'interno di una vena surrealistica che unisce e dà il senso inconfondibile alla maschera di Totò; basta osservare a tal proposito le due sequenze in cui Totò viene continuamente zittito dall'impresario americano (Paolo Stoppa) con l'espressione "Zitto, tu.."
Il finale patetico richiama quello di "Yvonne la nuit", ma qui il volto del personaggio, ampiamente scandagliato in primissimi primi piani, assume i contorni di un verismo maggiore, nel quale la rassegnazione dello sconfitto si proietta anche nel suo futuro, come dire che il film è finito, ma non sono finiti i caporali che questi continuerà ad incontrare.
Tratto da "Totò principe clown" di Ennio Bìspuri per gentile concessione
http://www.antoniodecurtis.org/caporali.htm


A Napoli, nel popolare rione Sanità, il 15 febbraio 1898, dalla relazione di Anna Clemente con Giuseppe De Curtis, figlio del marchese De Curtis, nasce Antonio Vincenzo Stefano Clemente.
I primi anni della sua vita sono quelli di uno qualunque: un fanciullo con molta voglia di frivolezza e poca volontà di studiare.
Il risultato delle sue esperienze scolastiche, svoltasi presso il collegio che frequenta, non fu una licenza ginnasiale bensì la deviazione del setto nasale, procurategli involontariamente da un precettore tirando di boxe.
Fu questo infortunio a contribuire successivamente alla creazione della maschera disarticolata che egli comincia ben presto a sfruttare recitando dapprima in riunioni familiari e poi in piccoli teatri dove recita su noti canovacci. Secondo alcune fonti sembra che tra il 1913 e il 1914 abbia debuttato nei teatrini napoletani con lo pseudonimo Clerment, imitando le “macchiette” di Gustavo De Marco.
Allo scoppio della Prima Guerra Mondiale, a diciassette anni, si arruola volontario ma non è un modello di soldato e quando sa che il suo battaglione è destinato in Francia, presso un distaccamento di marocchini, finge un attacco epilettico e si fa ricoverare. Fu qui che conia la frase famosa «SIAMO UOMINI O CAPORALI» proprio per il rancore verso i caporali che lo assillavano. Alla fine della guerra riprende l’attività teatrale a Napoli con l’impresario D’Acierno nella cui compagnia c’erano Eduardo e Peppino De Filippo, Armando Fragna e Cesarino Bixio.
Nel 1921, alla morte del marchese De Curtis, sua madre Anna sposa Giuseppe De Curtis. Tutta la famiglia, l’anno successivo, lascia Napoli per trasferirsi a Roma.
Qui Totò, tra alti e bassi, continua il suo lavoro di attore e fin dalle sue prime apparizioni adotta il suo classico costume di scena, a cui resterà per sempre legato: “Una logora bombetta, un tight troppo largo, una camicia lisa col colletto basso, una stringa di scarpe per cravatta, un paio di pantaloni ‘a saltafossi, comuni scarpe nere basse e un paio di calze colorate”. Gli inizi sono stentati finché non debutta al Teatro Jovinelli ottenendo un immediato successo cominciando ad affermarsi nel mondo del “variété” italiano. Si esibisce nei principali caffè-concerto della penisola e infine torna a Napoli, scritturato dal Teatro Nuovo.
Finalmente viene legalmente riconosciuto, nel 1928, da suo padre, assumendone il cognome. Totò continua a recitare intensamente nel teatro di rivista e nell’avanspettacolo riscuotendo enorme successo. In quegli anni ha una tormentata relazione con una celebre “chanteuse”, Liliana Castagnola. Lei per restare accanto a Totò vorrebbe farsi scritturare al Teatro Nuovo, ma Totò ha già deciso di accettare il contratto offerto dalla soubrette Cabiria e di iniziare la tournée. Nella notte del 3 marzo, sentendosi abbandonata si suicida. Sarà sepolta per volontà di Totò nella cappella di famiglia.
Nel 1931 si innamora di una ragazza fiorentina di 16 anni, Diana Bandini Lucchesini Rogliani, che scappa di casa per andare a vivere con lui.
Iniziano i grandi momenti dell’avanspettacolo, di cui diventa presto uno dei protagonisti.
Nel 1933, con l’aiuto del cugino Gaspare de Curtis, ritrova nel Castello de Curtis a Somma Vesuviana, vicino Napoli, un’enorme quantità di documenti da cui risulta la sua discendenza bizantina. Seguirà, qualche anno più tardi, il riconoscimento di tutti i titoli nobiliari da parte del Tribunale di Napoli.
Nel 1935 nasce, dall’unione con Diana Bandini Rogliani la figlia Liliana, che poi sposerà.
Totò ormai è una delle vedettes del teatro di rivista. Il suo debutto cinematografico avviene nel 1937 con “Fermo con le mani” Nel 1939 divorzia (in Ungheria) dalla moglie Diana con la quale continuerà a vivere fino al 1950.
L’Italia è in guerra ma egli continua la sua attività cinematografica con San Giovanni decollato e soprattutto a quella teatrale. L’incontrollabile satira di costume procura ad autori ed attori non pochi problemi: la censura modifica vari copioni. Infine Totò è addirittura costretto a fuggire per scampare ad un ordine di cattura emesso nei confronti suoi e di Peppino ed Eduardo De Filippo. Fino al 1939 darà vita a tutta una serie di proprie formazioni di avanspettacolo che, facendo base a Roma, portano nei maggiori cinema-teatri della penisola svariate riviste riscuotendo un grande successo popolare.
Nel 1933 il marchese Francesco Maria Gagliardi Focas lo adotta in cambio di un vitalizio, trasmettendogli i suoi titoli. Nel maggio nasce a Roma sua figlia, a cui, in ricordo della Castagnola, dà il nome di Liliana. Nel 1935 sposa Diana Bandini Rogliani.
Nel 1937 debutto cinematografico con “Fermo con le mani” ed intanto si separa dalla moglie. Dopo vari successi sia teatrali che cinematografici nel 1944 per alcune battute esplicitamente riferite ai tedeschi che occupavano Roma, dette durante la rivista “Che si son messi in testa” (modificato dalla censura in Che ti sei messo in testa) venne ordinato il suo arresto che Totò riuscì ad evitare nascondendosi a casa di un amico.
Nel 1945 muore suo padre Giuseppe, la sera stessa per rispettare i suoi doveri nei confronti della compagnia, Totò va in scena. Con sentenza del 18 luglio 1945, il tribunale di Napoli gli riconosce il diritto di fregiarsi dei nomi e dei titoli di Antonio Griffo Focas Flavio Angelo, Ducas Comnemo Porfirogenito Gagliardio De Curtis di Bisanzio, Altezza Imperiale, Conte Palatino, Cavaliere del Sacro Romano Impero, esarca di Ravenna, duca di Macedonia e di Illiria, principe di Costantinopoli, di Cilicia, di Tessaglia, di Ponto, di Moldavia, di Dardania, del Peloponneso, conte di Cipro e di Epiro, conte e duca di Drivasto e di Durazzo.
Nel 1946, dopo la Liberazione Totò continua, fino al 1949, l’attività teatrale. È sempre più assorbito dal cinema e i suoi film sono spesso ai primi posti in classifica.
È il film “I due orfanelli” a segnare nel 1947 il suo nuovo e più felice incontro con il cinema e ne prefigura la clamorosa fortuna degli anni successivi.
Nel 1948 muore sua madre e il 10 luglio riceve la “Maschera d’argento” per la sua attività artistica. Nel 1949 sempre più assorbito dal cinema, ottiene con “Bada che ti mangio” il suo ultimo significativo successo nel teatro di rivista, a cui ritornerà nel 1956 con “A prescindere”.
Nel 1947, tre anni dopo il marito, muore la madre Anna Clemente de Curtis. Nello stesso anno Totò riceve la Maschera d’argento cui fa seguito nel 1951 il Nastro d’argento per l’interpretazione nel film Guardie e ladri di Steno Monicelli. Scrive anche diverse canzoni, fra cui Malafemmena.
Nel 1950 presenta alla radio “Tutto Totò”, la cui idea sarà ripresa nell’omonimo ciclo televisivo. Conosce Silvana Pampanini, con cui ha un flirt molto reclamizzato. Nel 1951 con “Guardie e Ladri” accanto ad un grande Fabrizi, vince il Nastro d’argento. Scrive numerosi canzoni di cui la più celebre è “Malafemmena”.
Nel 1952 si innamora di Franca Faldini, non si sposeranno mai, a causa della differenza di età, ma vivranno insieme fino alla morte di Totò. Sono anni di intensa attività cinematografica. Dall’unione con la Faldini nasce un bambino che muore dopo poche ore.
Sempre nel 1952 una sua canzone “Con te” partecipa al IV Festival di San Remo cantata da Katina Ranieri e Achille Togliani. Il 12 ottobre 1954 Franca Faldini da alla luce un bambino, Massenzio, che purtroppo muore dopo poche ore.
Nel 1956 torna al teatro con la rivista di Nelli e Mangini A prescindere. Gli impegni della tournée gli impediscono di curare una broncopolmonite virale. Il 3 maggio 1956 mentre è in scena a Palermo, ha un forte abbassamento della vista, fino a che il giorno 6 è costretto a sospendere lo spettacolo. Gli viene diagnosticata una coriotenite emorragica all’occhio destro, il solo col quale vedeva, perché all’altro aveva avuto un distacco di retina operato con esito negativo.
Nel 1958 – Semicieco, riprende l’attività cinematografica adattando la sua recitazione alle nuove condizioni fisiche. Comincia a desiderare di prendere parte a qualche film di qualità e l’occasione si presenta con La Mandragola di Alberto Lattuada (1965). Per quest’ultimo film riceve un altro Nastro d’argento, un riconoscimento speciale al Festival di Cannes e il Globo d’oro dei critici stranieri in Italia. Anche negli anni sessanta interpreta numerosi film con un ritmo di 5-6 all’anno, ma sono film di “routine” tranne alcuni come “Risate di gioia” con Anna Magnani.
Nel 1964 pubblica ‘A livella, una raccolta di poesie scritte nell’ultimo decennio. Nel 1966, come già detto, l’importante incontro con Pasolini che oltre ad Uccellacci ed uccellini, lo vorrà come interprete di due cortometraggi “La terra vista dalla luna” e “Che cosa sono le nuvole”. All’inizio del 1967 interpreta in TV il programma “TuttoTotò”. Il 3 aprile è sul set di “Padre di famiglia” di Nanni Loy, di cui riesce ad interpretare solo la prima scena, poi sarà sostituito da Ugo Tognazzi.
Solo nel 1965 Alberto Lattuada con “La Mandragola” e nel 1966 Pier Paolo Pasolini con “Uccellacci e uccellini” gli offrirono l’occasione per quelle interpretazioni di qualità a cui veniva aspirando negli ultimi anni di vita. Intanto si dedica a numerose opere umanitarie, aiutando ospizi, brefotrofi, associazioni di recupero di ex-carcerati. Per raccogliere cani randagi e sfortunati fa costruire l’”ospizio dei poverelli” un moderno ed attrezzatissimo canile.
1967 – Interpreta per la televisione il programma Tutto Totò che riprende vari sketch della sua attività teatrale. Comincia a lavorare al film Padre di famiglia di Nanni Loy ma il 15 Aprile si spegne per una grave crisi cardiaca. Comincia quindi la costante e inarrestabile riscoperta e rivalutazione da parte di critica e pubblico.
http://www.associazioneakkuaria.it/?p=1283

domingo, 27 de enero de 2013

Roma, ore 11 - Giuseppe de Santis (1952)


TÍTULO ORIGINAL Roma, ore 11
AÑO 1952
IDIOMA Italiano
SUBTITULOS Español e Inglés (Separados)
DURACIÓN 107 min. 
DIRECTOR Giuseppe De Santis
GUIÓN Giuseppe De Santis, Basilio Franchina, Gianni Puccini, Rodolfo Sonego, Cesare Zavattini
MÚSICA Mario Nascimbene
FOTOGRAFÍA Otello Martelli
REPARTO Eva Vanicek, Carla Del Poggio, Massimo Girotti, Lucia Bosé, Raf Vallone, Elena Varzi, Lea Padovani, Delia Scala, Irène Galter, Paolo Stoppa
PRODUCTORA Coproducción Italia-Francia; Titanus / Transcontinental Films 
GÉNERO Drama | Basado en hechos reales 

SINOPSIS Película que trata el tema del desempleo femenino y que ofrece una característica galería de retratos de mujeres magistralmente trazados. (FILMAFFINITY)




Roma ore 11 es un sorprendente film -y muy recomendable- de Giuseppe De Santis, uno de los padres del neorrealismo italiano, responsable de las imprescindibles Caza trágica o Arroz amargo. Me ha parecido la película ideal para celebrar este 8 de marzo. Aunque se basa en hechos reales, sin embargo, aquí se aleja del neorrealismo: no se rueda en escenarios naturales, utiliza decorados y un reparto bien conocido, como Lucía Bosé, Raf Vallone, Massimo Girotti... Pero tampoco tiene nada que ver con lo que vende el cartel de la película.
El 15 de enero de 1951, en un edificio de la Vía Savoia de Roma, hubo un accidente mortal: 200 mujeres se presentaron a un anuncio de un periódico que ofrecía un puesto de trabajo como secretaria, la escalera del edificio en la que esperaban apretujadas cedió, murió una mujer y decenas de ellas fueron hospitalizadas. El suceso dio para dos películas y, recientemente, hasta una obra de teatro.
Entrevistaron a testigos presenciales y muchas de las víctimas, pero sobre todo es un melodrama social, el fatídico suceso es un pretexto para mostrarnos una serie de retratos femeninos de la Italia de posguerra: una madre con su marido en paro desde hace demasiado tiempo, una prostituta que quiere salir de la miseria que la rodea, una humilde criada, o una niña de familia bien enamorada de un artista pobre (pareja formada por Vallone-Bosé). Recuerdo especialmente una escena, creo que la imagen que ilustra el post, en la que ellas mismas descubren sus pocas posibilidades al escuchar el fluído traqueteo de una de las candidatas en la máquina de escribir. Esto, unido a que les comunican que no hay tiempo para entrevistar a todas, causará un tumulto que provocará el accidente.
http://unviajeimposible.blogspot.com.ar/2010/03/roma-hora-11.html
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LE DONNE NEL NEOREALISMO - Donne al lavoro
...
Con la sua teoria dell’attore preso per strada, il neorealismo crea molte illusioni, che circolano soprattutto negli strati più miserabili della società italiana: sartine, commesse, maestre, servette, cameriere hanno tutte il loro bravo grillo per la testa. Il cinema italiano di quegli anni riflette su questo sogno collettivo. In quel periodo di crisi la ricerca del lavoro, soprattutto per le donne, diventa difficile. De Santis nel 1952 prende spunto da un fatto di cronaca e fa un film corale sulla disoccupazione femminile: Roma ore 11. La trama è la seguente: è mattino a Roma. Davanti al cancello di un palazzotto di quattro piani al Largo Circense, una ragazza dall’aria spaurita tiene tra le mani un quotidiano aperto alla pagina degli annunci economici. Un dettaglio ci fa leggere una delle tante inserzioni nella colonna delle offerte d’impiego: “Cercasi dattilografa primo impiego, miti pretese, presentarsi alle ore 11.00, Largo Circense n. 37”.
Davanti al cancello giungono, alla spicciolata, altre ragazze. Sono in molte. Ce n’è di tutti i tipi: la pettegola e la sciagurata, la timida e l’arrogante, la popolana e la piccolo borghese.
C’è Caterina, una prostituta che sogna di sbarcare il lunario in maniera più rispettabile; c’è Simona che ha abbandonato la sua facoltosa famiglia per andare a vivere insieme ad un giovane artista squattrinato; c’è Luciana, che ha il marito disoccupato; c’è l’eterea Cornelia, che per far bella figura s’è messa le scarpe con il tacco, rubandole alla sorella. C’è Giorgetta, figlia di un generale in pensione. C’è Clara, che sogna di fare la cantante. E ne giungono altre ancora: in breve dinanzi al cancello le ragazze formano una piccola folla. Finalmente arriva il ragioniere che ha fatto mettere l’annuncio sul giornale: “C’è un solo posto!”, le avvisa. Le ragazze lo seguono per le scale. La fila lunga si snoda lungo le rampe. Le candidate entrano nell’ufficio una alla volta. Intanto, le altre aspettano fuori: qualcuna si lamenta, Clara intona una canzone, altre spettegolano.
Cornelia, che mentre stava in strada aveva accettato la corte di un simpatico marinaio, fa amicizia con Luciana. Persino Angelina, che fa la serva nel palazzo di fronte, si è messa in fila: aspira pure lei a diventare dattilografa.
Una grande agitazione comincia a serpeggiare tra le ragazze quando il ragioniere annuncia che, per motivi di tempo, potrà esaminare solo un piccolo gruppo di candidate, le prime trenta o quaranta della fila. Luciana, che è in uno degli ultimi posti, usa uno stratagemma per scavalcare le altre ragazze e ottiene di essere esaminata. Ma, quando esce dall’ufficio, nasce un alterco che in breve si trasforma in una grande baruffa. La ringhiera scricchiola sotto il peso, si distacca e cade; alcune rampe cedono; c’è un gran polverone; grida di terrore; passa qualche istante ed ecco i primi gemiti delle ragazze ferite. Accorrono le ambulanze, i pompieri e la polizia. Luciana la ragazza che aveva provocato la baruffa, esce illesa dal palazzotto e fugge via. All’ospedale le ragazze ferite vengono visitate da genitori, amici e parenti. Solo una versa in gravi condizioni: è Cornelia, che spirerà qualche ora più tardi.
Il padre di Adriana,che fa il vetturino, scopre con raccapriccio che sua figlia è incinta. Nella camerata, intanto, si aggira un giornalista della Radio, che raccoglie le testimonianze delle ragazze. A Clara il radiocronista offre la sospirata occasione di cantare davanti ai microfoni della Radio. Sono arrivati pure i genitori di Simona e cercano di convincere la ragazza ad abbandonare il suo squattrinato amante, che non potrà mai offrirle una vita confortevole.
Caterina, la prostituta, è illesa dal crollo ed è infastidita dalla presenza di un ricco commerciante toscano che insiste per passare qualche ora con lei. Alla fine Caterina accetta e se lo porta a casa sua. Ma casa sua è una miserabile baracca e l’uomo, che non se la sente più di darsi ai bagordi, se ne va lasciandole dei soldi.
Angelina, la serva, s’è fatta solo qualche graffio. Ma ha preso una decisione importante: non farà più la serva, anche a costo di dovere tornare al suo paesino. Una delle ragazze scampate al crollo si propone subito per il posto di serva rimasto vacante. Adriana si riconcilierà con il padre; Simona tornerà dal suo pittore squattrinato. Intanto il maresciallo ha avviato un’inchiesta per accertare le responsabilità dell’accaduto. Si reca sul luogo del sinistro ad interrogare il proprietario del palazzo, il costruttore, gli inquilini, il ragioniere ed alcune delle ragazze. Anche Luciana, che si sente colpevole della morte di Cornelia, viene convocata: è disperata, tanto che per un attimo pensa al suicidio. Ma l’arrivo del marito scongiura la nuova tragedia. Ormai si è fatta sera: se ne tornano tutti a casa; anche il maresciallo. C’è solo una ragazza ferma davanti al cancello. “quel posto di dattilografa deve essere ancora libero!”, confessa timidamente a un cronista.
Roma ore 11 è un’opera che ci conferma l’immagine di un De Santis “women’s director”. È un “film sulle donne”, per ammissione dello stesso regista [1952]. Tra l’altro, la sostanza narrativa, avendo come protagoniste un centinaio di ragazze, si presta meglio di qualunque altra storia desantisiana a portare in primo piano il coro, offrendo al regista la possibilità di presentarcene i suoi membri, uno ad uno, sino a formare qualcosa di simile ad un album nel quale si riuniscono tante storie parallele. Le tante storie parallele di queste ragazze convergono in un luogo e in un momento, nel palazzotto di Largo Circense alle fatali ore 11, per poi divergere nuovamente. Questo centro gravitazionale fornisce alla storia una perfetta e limpida organizzazione, dandoci modo di apprezzare la densità, senza tuttavia venir sopraffatti da un senso di confusione. Anche in Riso amaro c’era un autentico esercito di donne, ma in quel caso il coro era coro e basta, parlava per bocca di un personaggio che lo rappresentava, quando agiva lo faceva coralmente, con i suoi spostamenti nella risaia che erano vere e proprie danze, con la disposizione in file e in schieramenti coreografici, con il suo cantare in gruppo. In Roma ore 11 il coro si frantuma continuamente: è un coro fatto di tante individualità e non un coro-massa. Riso amaro e Roma ore 11 sono, quindi, opere completamente diverse. Riso amaro era una foto di gruppo, Roma ore 11 è un album. Le attrici che compongono questo album fotografico, ricostruivano sul set, come in un puzzle ben montato, il corpo della donna italiana, le sue pulsioni, i suoi desideri, i suoi complessi d’inferiorità, le sue aspirazioni, le sue qualità, i suoi problemi.
A giudicare dal film le dattilografe rimangono ancora la nota dolente. “Per tutte le dattilografe che come me aspettano un posto, ti ringrazio e ti abbraccio De Santis”, afferma un’ammiratrice [Anonimo 1952] del film, “Tutte noi fanciulle – prosegue un’altra [ibidem] – ci riconosciamo in quelle ragazze, nei loro sentimenti familiari, nei loro problemi sociali, alla ricerca di un lavoro che ci apra la via ad un domani migliore. Proseguite su questo cammino! È la giusta strada del cinema italiano!”. Questo film indubbiamente rappresentò, forse unico, esplicitamente il tema della disoccupazione specialmente per le donne. De Santis riuscì a dare il senso dell’angoscia di ciascuna nel dovere assolutamente riuscire a superare le altre e nello stesso tempo a sviluppare in loro il senso di solidarietà che le avrebbe unite dopo il crollo delle scale su cui sostavano. Ciò fu un merito, quanto un demerito di bozzettismo che invadeva la rappresentazione della vita personale di ciascuna di loro.
Roma ore 11 oltre ad essere un ultimo sprazzo dell’esperienza neorealistica fu anche uno degli ultimi film sulla specifica condizione femminile: gli anni ’50 cui il film apparteneva avevano ormai sostituito il personaggio femminile con l’esplodere del divismo delle maggiorate fisiche.
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GIUSEPPE DE SANTIS
Giuseppe De Santis, uno dei padri fondatori del Neorealismo cinematografico, nasce a Fondi (LT) l'11 febbraio del 1917. Il padre, geometra, lo iscrive a Roma al collegio San Leone Magno, allora in via Montebello, nei pressi della Stazione Termini. E a Roma, qualche anno più tardi, si trasferirà tutta la famiglia. Ma a Fondi torna durante i periodi di vacanza ed ha modo, adolescente, di frequentare le botteghe artigiane ed i Saloni dei barbieri, a quel tempo luoghi di aggregazione. Allo stesso tempo radicandosi nella cultura contadina ciociara che, con gli anni, verrà interiorizzata e sentita "come luogo dell'anima [...] che ricorda una natura primitiva e segnata da antichi conflitti, cose e accadimenti immersi in una luce favolosa e mitologica, personaggi dalle passioni elementari in lotta contro un'antichissima inerzia della Storia. E anche come "radici", come memoria storica, appunto; nelle cui pieghe è necessario addentrarsi per poter rinvenire, insieme ai modelli di comportamento, alle ritualità, ai valori della propria gente, anche il mistero della propria identità" (1).
Proprio a Fondi conobbe Libero de Libero, che agì da guida e stimolo intellettuale per un gruppetto di giovani assetati di conoscenza. Oltre a De Santis c'erano Domenico Purificato, Dante Di Sarra, Guido Ruggiero, Pietro Ingrao (che era della vicina Lenola); nomi che negli anni acquisteranno un peso notevole nel mondo della cultura e della politica.

LETTERATURA E "CINEMA"
Queste amicizie, intessute negli anni del Liceo (il "Giulio Cesare"), si infoltiranno a Roma durante l'Università, sempre con de Libero come punto di riferimento. "Lettere e Filosofia" fu una scelta quasi obbligata, per l'amore che De Santis nutriva verso la letteratura -tra cui quella americana, assorbita attraverso le traduzioni di Pavese- sia letta che scritta (stava rivelando, con i suoi primi racconti, buone doti di scrittore). Ma la laurea rimase lontana. Il giovane De Santis era "distratto" da tutto ciò che gli ruotava intorno ed aveva fame di una cultura non conformista, non schematica, frutto di scelte individuali o di gruppo. Tra i giovani intellettuali con i quali frequentava i salotti letterari c'erano anche i figli dello scrittore Mario Puccini.
Fu proprio Gianni Puccini, insieme a Francesco Pasinetti, a proporgli (era il 1940) di collaborare come critico cinematografico alla rivista "Cinema" -diretta dal figlio del duce, Vittorio Mussolini- in sostituzione di Peppe Isani. Accettò, ma con titubanza, per il timore che l'attività critica potesse fossilizzare la sua fantasia. In poco tempo Peppe (come viene chiamato dagli amici) si fece apprezzare per lo stile diretto, sanguigno e vivace, la vena polemica e provocatoria, la capacità di rompere gli schemi, di proporre. Grazie a queste caratteristiche De Santis diventò uno dei più validi critici di quegli anni, contribuendo ad ideare un cinema della realtà in contrasto con l'asfittico cinema di regime, e con i "formalisti", accusati di privilegiare -a suo dire- "un assoluto dominio della decorazione"(2). Il modello letterario era soprattutto Verga, in nome di una veridicità di luoghi, situazioni e psicologie che al cinema di allora mancava; Vidor, Griffith, Stroheim, Chaplin, Ejzenstejn, Renoir erano considerati i modelli cinematografici. :"Ma come altrimenti sarebbe possibile intendere e interpretare l'uomo, se lo si isola dagli elementi nei quali ogni giorno egli vive, con i quali ogni giorno comunica, siano essi ora le mura della sua casa -che dovranno recare i segni delle sue mani, del suo gusto, della sua natura in maniera inequivocabile-; ora le strade della città dove egli si incontra con gli altri uomini -e tale incontrarsi non dovrà essere occasionale ma sottolineato dai caratteri speciali che un simile atto porta con sé [...] , ora il suo inoltrarsi timoroso, il suo confondersi nella natura che lo circonda e che ha tanta forza su di lui da foggiarlo a sua immagine e somiglianza [...] Dovrebbe essere propria del cinema, poiché più di ogni altra quest'arte parla nello stesso momento a tutti i nostri sensi, la preoccupazione di una autenticità, sia pure fantastica, dei gesti, del clima, in una parola dei fattori che debbono servire ad esprimere tutto il mondo nel quale gli uomini vivono"(3). Questo brano può essere assurto a modello della poetica cinematografica desantisiana: ancora qualche anno e cercherà di concretarla attraverso i suoi film (4).

DA CACCIA TRAGICA AL PROFESSIONISTA
Nel frattempo De Santis, spinto sempre da Puccini e Pasinetti, aveva iniziato a frequentare il corso di regia al Centro Sperimentale di Cinematografia, un struttura formativa di altissimo livello con docenti del calibro di Umberto Barbaro e Luigi Chiarini. Suoi colleghi erano -tra gli altri- Michelangelo Antonioni, Sergio Sollima, Carla Del Poggio, Massimo Mida Puccini.
La gatta è il titolo di un cortometraggio che il cineasta in erba realizzò al Centro nel 1942 con Vittorio Duse come interprete. Ma un paio di anni prima egli aveva già varcato la soglia del cinema (almeno quello scritto) grazie al produttore Giovanni Addessi, un fondano, che gli diede l'incarico di scrivere insieme a Gianni Puccini la sceneggiatura di Don Pasquale, che verrà realizzato da Camillo Mastrocinque nel 1940. Il vero ingresso nel mondo di celluloide lo farà con Ossessione (1943), embrione del cinema neorealista, diretto dal giovane Luchino Visconti. Oltre a co-firmare la sceneggiatura, De Santis fu anche assistente alla regia:"Visconti mi aveva incaricato di curare i "fondi" nelle riprese in esterni ed io cercavo di tessere una sorta di mappa dei lavori quotidiani della gente: dietro le scene coi protagonisti c'erano delle cose che potevano suggerire o alludere a questa o a quell'altra realtà; ma [la vicenda] era impregnata di quotidianità italiana. Una cosa che non si sente nel cinema dei giovani italiani è l'Italia [...] Sono storie che non riguardano mai l'uomo nel suo rapporto con la società, con il territorio"(5). Ancora oggi De Santis ci tiene a rimarcare l'importanza di quel film -il calare una storia in un contesto reale, vivo- e ad evidenziare, nel contempo, le carenze di certo cinema nostrano contemporaneo.
Nel 1943 sarà al fianco anche di Rossellini per Scalo merci, che a causa del conflitto mondiale verrà sospeso, poi ripreso e definitivamente terminato da Marcello Pagliero con il titolo Desiderio. Due anni più tardi De Santis avrà modo di girare alcune scene di finzione e coordinare il montaggio (con Mario Serandrei) di Giorni di gloria (1945), un film-documentario sulla guerra partigiana e la fine degli eventi bellici. Ancora qualche collaborazione -tra cui quella significativa per Il sole sorge ancora (1946) di Aldo Vergano- e realizza la sua prima vera opera,
Caccia tragica (1946), ambientata nell'immediato dopoguerra tra contadini volenterosi di ricominciare a ricostruire, a produrre, e reduci sbandati che sembrano avere il destino segnato. Un'esplosione di energia, una sapienza narrativa e una capacità di dominare e asservire ai propri fini la macchina da presa, con invenzioni sbalorditive: la gru -la prima del cinema italiano del dopoguerra- piazzata su un treno in corsa per un lungo piano-sequenza; uno dei momenti più belli di tutto il cinema di De Santis. Il film -e non poteva essere altrimenti- lo rivela in Italia e all'estero come talento straordinario. Talento riconfermato due anni dopo con
Riso amaro, successo planetario per De Santis (candidatura all'Oscar per il miglior soggetto e quasi mezzo miliardo d'incasso solo in Italia) e per la sconosciuta (fino ad allora) Silvana Mangano, che grazie a questo film diventa un mito cinematografico. :"Il grande Robert Capa, venuto appositamente dagli USA a fare un servizio fotografico per "LIFE", rimane sbalordito di fronte al dolly di legno, costruito artigianalmente per girare sugli argini delle risaie che non avrebbero sostenuto il peso di macchinari più complessi"(6). "Riso amaro" fonde insieme spettacolo hollywoodiano, intrigo, melodramma ed inchiesta sociale. Un' opera che attraverso un dramma passionale di possente autenticità e un non latente impegno politico proponeva una critica sociale di drammatica attualità.Grazie a questo film De Santis diventa probabilmente il regista italiano più famoso nel mondo.
Con Non c'è pace tra gli ulivi (1950) l'ambientazione passa dalle risaie del vercellese alle colline ciociare, che gli sono rimaste nel cuore e nella testa. Fondi -sua città natale- e la "bianca" Sperlonga furono i set naturali dove il regista fece recitare attori professionisti e non. Lo splendore figurativo (il primo utilizzo, non solo in Italia, del Panfocus) e lo straniamento, la teatralità volutamente marcata delle interpretazioni sono i punti di forza di questo lungometraggio, che rivela due giovani di sicuro avvenire: Raf Vallone e Lucia Bosè. Assistente operatore -alla sua prima esperienza- é Pasqualino De Santis, fratello minore di Peppe, che inizierà così una gloriosa carriera che lo porterà (tra l'altro) al Premio Oscar, primo direttore della fotografia italiano a conquistare l'ambito premio.
Roma ore 11 (1952) è, invece, il suo primo film d'ambientazione cittadina. Il cast di altissimo livello (quasi tutto al femminile), una sceneggiatura di ferro -frutto di un ottimo lavoro di gruppo- e la regia secca, senza fronzoli, ne fanno probabilmente il miglior film di De Santis. Jean-Luc Godard, famoso regista della "nouvelle vague" e storico del cinema, lo ha definito l'unico film italiano, insieme a La prise de pouvoir par Louis XIV (La presa di potere di Luigi XIV -1966) di Rossellini -che in verità, come si comprende dal titolo, fu realizzato con capitali francesi-, tra quelli che "hanno segnato delle rotture o hanno proposto delle pratiche nei rapporti tra il cinema e la storia del ventesimo secolo" (7). Alla fama di grande autore iniziava però ad affiancarsi quella di cineasta cocciuto, intransigente nei confronti dei produttori e "scomodo" politicamente. Le sue opere -come quelle degli altri autori neorealisti- davano fastidio perché mostravano "i panni sporchi" dell'Italia e la censura iniziò a ronzargli intorno. Ma Roma ore 11 non fu toccato:"La censura -racconta il regista- non poté sforbiciare il film perché era calibrato al millesimo, il più perfetto che io abbia avuto tra le mani, e ciò non solo per la presenza [tra gli sceneggiatori] di Zavattini. [...] Mi torna dal racconto di alcuni amici che Andreotti, allora Ministro dello Spettacolo, dopo averlo visionato esclamò, da vero ciociaro come me:"Questa volta De Santis ci ha fottuti!". Insomma non poterono apportargli neppure una sforbiciatina, furono costretti ad adottare altri sistemi per boicottarlo. Per esempio, boicottandone l'invio ai festival"(8). Anche la stampa incominciava a rivoltarglisi contro, amplificando le opinioni della classe governativa.
Già dal successivo Un marito per Anna Zaccheo (1953) De Santis aveva perso l'aura di "autore", per essere equiparato ai registi di melodrammi (nell'accezione spregevole del termine) convenzionali ed inerti, come Raffaello Matarazzo. Eppure proprio questo film rappresenta una tappa fondamentale nella filmografia del regista ciociaro, una sorta di ricapitolazione dei temi e dello stile che De Santis ha ormai fatto propri. Ma è anche una svolta, poiché per la prima volta non è più il collettivo delle donne ad essere protagonista: Anna Zaccheo è il ritratto a tutto tondo di una donna, con tutti i suoi desideri e le sue sofferenze. Il film si ricorda anche per l'ottima interpretazione di Silvana Pampanini.
Il successivo Giorni d'amore (1954) rappresenta un ritorno, affettuoso e gioviale, ai luoghi natii (9). Le vicissitudini di Angela e Pasquale (i giovanissimi Marina Vlady e Marcello Mastroianni), che finiranno per coinvolgere tutti gli abitanti di Fondi, vengono descritte:"con gusto artificiosamente naïf, con un neorealismo non rosa, ma caleidoscopico"(10), anche grazie alla consulenza per il colore dell'amico e concittadino Domenico Purificato. I problemi produttivi si accentuarono, per De Santis, nel 1956.
Durante la realizzazione di Uomini e lupi -che segna il ritorno della Mangano su un set del regista ciociaro- nascono contrasti con la "Titanus", che voleva trasformare la storia in un "western abruzzese" e accorciare la pellicola di ben 500 metri. Pur di non sottostare alle imposizioni, De Santis abbandona il lavoro (non curando l'edizione) e non riconosce il film. Il risultato è un'opera imperfetta, deturpata dai tagli arbitrari, ma con un'articolazione psicologica notevole ed è da ricordare come il "primo incontro" di De Santis con il Cinemascope. Produttore per la "Titanus" è Giovanni Addessi, nativo di Fondi. Inimicatosi idealmente tutti i produttori italiani, il cineasta è costretto, due anni dopo, a girare in Iugoslavia un film che ricorda nell'ambientazione il paesaggio ciociaro (dove infatti doveva essere girato). Forse per aver ritrovato una serenità produttiva a cui non era più abituato, il cineasta realizza una delle sue opere migliori: La strada lunga un anno. Le qualità stilistiche e narrative del film vengono subito apprezzate all'estero (un Globo d'oro ed una candidatura all'Oscar per il miglior film straniero all'attivo) ma in Italia è rifiutato alla Mostra di Venezia ed escluso dai circuiti distributivi e in pochi riescono a vedere il film. Oggi le cose non sono cambiate per il meglio: il film non è mai uscito in videocassetta e l'unica copia presente in Italia è di proprietà dello stesso De Santis. La garçonnière, realizzato nel 1960, è un dramma circoscritto spazialmente al luogo degli incontri tra un professionista di mezza età (interpretato da Raf Vallone) e le sue giovani amanti (tra cui la giovane e seducente Gordana Miletic, compagna del regista e sua futura moglie). Film "borghese", o meglio su una borghesia in crisi, è realizzato da Roberto Amoroso, un produttore indipendente napoletano. Ma Italiani brava gente (1964) vede nuovamente emigrare De Santis e realizzare così la prima coproduzione del cinema italiano con L'Unione Sovietica. All'epoca accusato di disfattismo e antipatriottismo, il film è oggi considerato, insieme a Uomini contro di Francesco Rosi, :"il miglior film italiano dove si rappresenta la guerra"(11) ed ancora :"uno dei pochi film italiani che sfrutti pienamente le possibilità della macchina da presa nel riempire i grandi spazi di folle, di azioni e di movimenti"(12). Ma si conservano intatte le critiche per una presunta ingenuità contenutistica e un'impostazione demagogica; e per la sua eccessiva politicizzazione. Ormai emarginato dal sistema produttivo nazionale, per tornare dietro la macchina da presa De Santis è costretto ad autoprodursi -con la collaborazione dell'amico Giorgio Salvioni- Un apprezzato professionista di sicuro avvenire (1972), a tutt'oggi il suo ultimo lungometraggio. De Santis recupera qui l'intreccio crimine-inchiesta che nel suo cinema non rappresenta (come è stato erroneamente scritto) una novità. Basti pensare ai suoi primi tre film. Eccessivo, aspro, caricaturale (ma anche, a tratti, troppo esplicito), il film mantiene una freschezza ed un'attualità sorprendenti nello svelare l'impotenza morale di una borghesia affarista e spregiudicata (13).

GLI ANNI DEL SILENZIO
"Si può attendere molto da questo giovane regista eccezionalmente dotato"(14). Purtroppo le parole di Georges Sadoul, risalenti ai primi anni '50, sono state premonitrici a metà, ovvero per quanto riguarda i film che il regista di Fondi è riuscito a realizzare. Si può tranquillamente affermare che il cineasta De Santis avrebbe avuto modo di esprimersi al meglio arricchendo la sua purtroppo esile filmografia se si considerano i numerosissimi progetti che, ad un passo dalla realizzazione, sono sfumati per le più svariate ragioni, e la pregevole fattura e ricchezza di questi scritti. Ne citiamo solo alcuni: Noi che facciamo crescere il grano, che doveva essere il film che avrebbe concluso la quadrilogia della terra iniziata con Caccia tragica; Portella delle Ginestre; Pettotondo, storia di una prostituta-contadina che avrebbe dovuto vedere come interprete una giovanissima Claudia Cardinale; Ovidio, l'arte di amare; Gli anni di Giove; I fatti di Andria, film per la RAI TV in quattro puntate; Il permesso, storia della giornata di "libera uscita" di un gruppo di detenute per reati di terrorismo; Vite parallele; Agnese lungo il mare, e molti altri.
Il meritatissimo Leone d'oro alla carriera, assegnato al regista di Fondi nel settembre del 1995 insieme ad altri grandi artisti italiani ed internazionali (Martin Scorsese, Woody Allen, Alberto Sordi, ...) ha rappresentato un tardivo riconoscimento al disoccupato eccellente del cinema italiano. Se ha potuto ripagarlo moralmente delle difficoltà e degli ostracismi subiti durante la carriera, non è riuscito certamente a restituirgli la gioia del set, che per un regista rappresenta la vita. Ha scritto Gian Piero Brunetta:"Tra tutti i personaggi che possiamo idealmente far rientrare nella colonia dei padri fondatori del nuovo cinema del dopoguerra -per ragioni diverse e mai del tutto chiarite fino in fondo- con un'azione centripeta e schiacciante, il sistema produttivo, quello critico e il pubblico, ne decretano l'espulsione senza offrirgli alcuna possibilità di rientrare, condannando la sua forte e generosa voce al silenzio progressivo e all'afasia"(15). Potremmo brevemente riassumere alcune di queste ragioni diverse di cui parla Brunetta, se di ragioni si può parlare. Sicuramente un certo atteggiamento da parte di De Santis (alcuni la chiamano cocciutaggine, altri coerenza), cioè quello di voler restare fedele a dei temi che col tempo, complici la leva dei nuovi registi e la stampa degli anni '50 e '60, venivano considerati sempre più fuori moda. Ma ciò non è sufficiente. Bisogna aggiungere la durevole incomprensione dei "puristi" verso un cineasta che, all'interno del movimento neorealista, otteneva strepitosi successi commerciali, come se si trattasse di una contraddizione in termini. A questo si aggiunga la mancanza di attenzione -questa ancor più grave- da parte della critica di sinistra e degli ambienti politici e culturali di quell'area, probabilmente perché De Santis, difendendo sempre la propria libertà di espressione, avrebbe potuto rivelarsi un regista "scomodo" per la stessa sinistra. Nonostante questo "prepensionamento forzato", grazie alla freschezza artistica delle sue idee e ad una straordinaria vitalità e lucidità che non lo hanno mai abbandonato, De Santis è riuscito a tornare dietro la macchina da presa nel 1995 (dopo ben 23 anni !) per dirigere insieme ad un giovane regista -Bruno Bigoni- un mediometraggio in video sulla memoria storica della Resistenza. Oggi è un altro giorno. Milano 1945-1995 -questo il titolo- si è aggiudicato il Premio Nazionale "Libero Bizzarri" 1996 come miglior documentario. :"... alternando il racconto e le dichiarazioni dei giovani a frammenti documentari e a sequenze «mentali» di taglio modernissimo che evocano scene di tortura o l’esecuzione per la strada di un giovane, il film riesce a trasmettere una riflessione non accademica sul passato antifascista e sul suo valore oggi"(16).
 Il 16 maggio 1997 Giuseppe De Santis se ne è andato, lasciando un vuoto immenso. Non potendo filmare egli stesso le storie che ideava con un mai sopito impulso creativo, negli anni di inattività forzata egli è comunque riuscito a trasmettere ai giovani la passione per la "settima arte": negli anni ’80 come insegnante di recitazione al prestigioso Centro Sperimentale di Cinematografia ( tra i suoi allievi di allora c’è una fetta di attori del giovane cinema italiano: Iaia Forte, Roberto Di Francesco, Francesca Neri ...), nell'anno accademico 1996-97 come docente di regia alla "Nuova Università del Cinema e della Televisione" di Roma. E tra i suoi meriti c'è anche quello di aver incoraggiato e consigliato una giovane Sabrina Ferilli, divenuta una delle attrici di punta del cinema italiano. Il suo più grande desiderio, negli ultimi anni, è stato quello di tornare a dirigere un film ambientato a Fondi: "Paese mio", un atto d'amore pieno d'ironia che Giuseppe De Santis avrebbe donato alla sua città.
http://www.assodesantis.com/giuseppe-de-santis.php