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domingo, 2 de mayo de 2021

Santiago, Italia - Nanni Moretti (2018)

 

TÍTULO ORIGINAL
Santiago, Italia
AÑO
2018
IDIOMA
Español e Italiano
SUBTÍTULOS
Italiano (Incorporados)
DURACIÓN
80 min.
PAÍS
Italia
DIRECCIÓN
Nanni Moretti
GUIÓN
Nanni Moretti
FOTOGRAFÍA
Maura Morales Bergmann
REPARTO
Documental, (intervenciones de: Nanni Moretti)
PRODUCTORA
Co-production Italia-Francia-Chile; Sacher Film Rome, Le Pacte, Storyboard Media, RAI Cinema
GÉNERO
Documental | Dictadura chilena. Años 70

Sinopsis
Existe una historia poco conocida sobre el papel de Italia durante un momento crucial en la historia chilena, en concreto tras el derrocamiento del gobierno democrático de Salvador Allende en septiembre de 1973. Entremezclando imágenes de archivo de los años 70 con entrevistas registradas durante 12 días en el año 2017, el documental reconstruye el papel de la embajada italiana en Santiago de Chile en los meses siguientes al golpe de Estado de 1973, en particular como asilo para cientos de refugiados opositores a la dictadura militar de Augusto Pinochet, ofreciéndoles la posibilidad de ayudarlos a abandonar el país. (FILMAFFINITY)

Premios
2018: Premios David di Donatello: Mejor documental
2019: Festival de Gijón: Sección oficial

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3 

Santiago, Italia comienza como tantos documentales sobre el breve (1970-1973) pero intenso período de gobierno de la Unidad Popular y el golpe militar que terminó con el bombardeo al Palacio de la Moneda y la muerte de Allende el 11 de septiembre. Más allá del buen uso de materiales de archivo, el sentido didáctico y los atinados testimonios (incluidos los de cineastas como Miguel Littín, Patricio Guzmán y Carmen Castillo), esos primeros minutos no van más allá de un correcto ensayo de corte casi periodístico.

Sin embargo, tras algunas imágenes e historias conmovedoras sobre los detenidos en el Estadio Nacional, la película empieza a dar un giro, un vuelco para encontrar su corazón narrativo y emocional en el activo y decisivo papel que jugó el gobierno italiano para refugiar en su embajada de Santiago a más de 250 perseguidos políticos en momentos en que otros países ya habían dejado de ayudarlos.

Varios activistas que fueron recibidos en la residencia diplomática (en muchos casos saltando una cerca a pesar de la fuerte vigilancia militar montada en las inmediaciones) y luego obtuvieron los salvoconductos para viajar a Italia cuentan sus experiencias en aquel lugar y cómo después fueron recibidos con cariño en su nueva tierra, donde unos cuantos se radicaron, se integraron y aún hoy prosiguen allí sus vidas.

Moretti aparece muy poco en cámara, pero lo hace en momentos decisivos: por ejemplo, cuando enfrenta a un represor al que entrevista en la cárcel y le dice: “Yo no soy imparcial” (ante una bravuconada provocadora del militar). En otros pasajes, se lo escucha haciendo las preguntas justas o tratando de contener a varios de los entrevistados que se quiebran con lágrimas en los ojos al recordar aquellos tiempos de sueños, ideales, represión y exilio.

Con una estructura clásica y sencilla (el eje son los testimonios a una cámara fija), Santiago, Italia va creciendo en su dimensión emocional en la acumulación, diversidad y riqueza de todas esas voces. Una construcción colectiva que permite acceder a una historia no tan conocida (el papel de la Vicaría de la Solidaridad del cardenal Raúl Silva Henríquez tuvo mucho más visibilidad), pero de tintes heroicos en medio de una dictadura que perseguía a sus enemigos a sangre y fuego.
Diego Batlle
https://www.otroscines.com/nota?idnota=14885 

“Santiago, Italia” es el regreso del director italiano Nanni Moretti al documental con una historia potente y conmovedora. El mismo se centra en el papel que cumplió la Embajada Italiana en Santiago de Chile durante la dictadura militar de Augusto Pinochet. Una historia no tan conocida dentro de un contexto abordado en varias oportunidades. Pero no solamente analiza esta cuestión puntual, sino que también reconstruye el período previo del gobierno de Salvador Allende y el Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.

A través de imágenes de archivo de la época que impactan (sobre todo aquellas de las detenciones y secuestros) y entrevistas registradas durante 12 días en el año 2017 a distintas personalidades como periodistas, militantes, diplomáticos, médicos, directores de cine, entre otros, podemos conocer el contexto que se vivía en Chile durante el gobierno socialista (cómo ciertos sectores de derecha buscaban boicotear el mandato de Allende y las medidas que tomó el Presidente, principalmente en cuanto a los aspectos sociales de los trabajadores), cómo se vivió el Golpe de Estado, la dictadura militar, con las consecuencias de las desapariciones, las persecuciones, los secuestros y las torturas, y el exilio en Italia. Es interesante, también, cómo algunas de las personas mantienen su idioma español, mientras que otras prefieren hablar en italiano, país que le dio una segunda oportunidad y les abrió las puertas como si siempre hubiera sido su casa.

La mayoría de los testimonios van en consonancia con una misma realidad, algunos de ellos presentan una carga emotiva fuerte (sobre todo durante los relatos en los campos de detención con detalles de las atrocidades que les cometieron), mientras que otros aportan anécdotas más llevaderas y divertidas sobre los días que vivieron en la Embajada Italiana y sus actividades para pasar el tiempo allí. Es por eso que el mismo espectador transitará distintas emociones a lo largo del documental. Y como suele suceder en este tipo de películas, las entrevistas realizadas a dos personas que se desempeñaban como militares en ese entonces son las que más revuelo presentan y cuyas palabras más van a resonar en el público, despertando distintos sentimientos y opiniones, sobre todo teniendo en cuenta que el propio realizador señala que “no es imparcial”, haciendo notar la clara tendencia que sigue el film. Por otro lado, también se aborda, aunque de una forma no tan profunda, el rol de la Iglesia en ese momento, a través de la imagen de un cardenal que tomó una postura de ayuda a los perseguidos.

“Santiago, Italia” es un documental potente, que pone en contexto lo sucedido durante el gobierno socialista de Allende y el militar de Pinochet, haciendo hincapié en el rol de la Embajada Italiana en la ayuda a los refugiados. A través de imágenes de archivo poderosas y entrevistas a distintos personajes de la sociedad, Nani Moretti construye un relato conmovedor y esperanzador.
Sami Schuster
https://cinefiloserial.com.ar/critica-de-santiago-italia-de-nanni-moretti-2018/


Una película de Nanni Moretti es siempre esperada por el público cinéfilo y especialmente por quien escribe. Pero un documental lo es aún más teniendo en cuenta el tiempo transcurrido desde su última incursión en el género estrenada comercialmente, la podríamos datar en 1998 o 1993 si aceptamos dentro de él películas tan empapadas de lo ficcional como Aprile o Caro Diario o, ya sin ninguna duda, de 1990 cuando estrenó La cosa, sobre la re-estructuración del Partido Comunista Italiano. Santiago, Italia se encuentra claramente en la línea de este último.

Como escribí hace unos días en referencia a Lopez Torres: pintor en la llanura, es imposible ver un filme abstraído de toda la historia del cine y, particularmente, de los otros que se hayan realizado sobre la misma temática. En este caso, como sería de esperar, América Latina ha sido tremendamente profusa en relatos sobre las dictaduras que tuvo que sufrir. Desde los principios de los golpes de estado que aquejaron la región entre mediados de los años 60 y finales de los 70 gran número de documentalistas han sentido la urgencia de filmar lo que sucedía a su alrededor. Quizás el ejemplo más cabal de este caso sea el de Patricio Guzmán, quien salió junto a un camarógrafo a filmar el momento en que Pinochet bombardeaba La Moneda y donde ese mismo compañero captaría con su cámara el disparo que lo mataría. Luego vinieron los documentales hechos a posteriori, donde se buscaba ora tratar de explicar lo sucedido ora denunciar las pervivencias de un régimen en teoría acabado. Sobre lo primero contamos con la emblemática La República Perdida. Sobre lo segundo (y sobre casi todo) se encarama todavía hoy como una de las piezas más excelsas de la filmografía mundial Juan, como si nada hubiera sucedido. Finalmente, cuando los hijos de los desaparecidos tuvieron edad de comenzar a filmar, surgió una verdadera ola de documentales en primera persona de los cuales el más destacable quizás sea, por su acidez, su inconformismo y desenfreno, M, de Nicolás Prividera. Con todos estos antecedentes realizados en el continente americano, dura es la tarea del director foráneo que pretenda dar cuenta de nuestra historia o intente incluso una mirada personal sobre ella. Tal es el caso de la nueva película de Nanni Moretti.

Este prefacio tiene el propósito de explicar quizás el primer problema con el que se encuentra Santiago, Italia ante el público latinoamericano: nos cuenta, como novedad, una historia que conocemos profusamente. Entendemos, entonces, que el director está pensando en un espectador europeo o, por lo menos, no latinoamericano. En ello transcurre un tercio de la película hasta llegar a lo novedoso, o no tanto, del relato (ver, para el caso, Diario de uma busca de Flavia Castro): la embajada italiana como refugio para los perseguidos políticos. La narración se basa en cabezas parlantes con casi nula presencia del director salvo en las voces over de las preguntas. Allí radica lo mejor del filme, la pericia de Moretti como entrevistador. Sin embargo, quienes gustamos de su cine anhelamos más presencia suya en cámara y no por fetichismo de la figura del director admirado, sino que, con ello, estaría haciendo a este documental único (también podría haber aprovechado más el recurso de la voz en off). Al faltarnos eso, estamos frente a un filme más sobre la dictadura –chilena en este caso.

La impronta del director está plasmada mejor hacia el final ya que, luego de escuchar numerosos relatos sobre lo importante que fue Italia para los refugiados políticos y lo bello que era el país y su gente (¿acaso no son lo mismo?) en la década del 70, Moretti clava, al pasar, un estiletazo haciéndonos saber que ese país hermoso de otrora ya no es tal. Santiago, Italia está lejos de ser una película fallida, aunque la inocencia de un autor que habla sobre algo que no conoce en profundidad para un público bien informado transformará este documental (por lo menos para los latinoamericanos) en “una película más”.
Martín Miguel Pereira
http://cineramaplus.com.ar/critica-santiago-italia-2018-de-nanni-moretti-bafici/ 


 

 
 

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