ESPACIO DE HOMENAJE Y DIFUSION DEL CINE ITALIANO DE TODOS LOS TIEMPOS



Si alguién piensa o cree que algún material vulnera los derechos de autor y es el propietario o el gestor de esos derechos, póngase en contacto a través del correo electrónico y procederé a su retiro.




viernes, 16 de noviembre de 2012

Sostiene Pereira - Roberto Faenza (1995)


TÍTULO ORIGINAL Sostiene Pereira
AÑO 1996
IDIOMA Italiano
SUBTITULOS Español (Separados) 
DURACIÓN 104 min. 
DIRECTOR Roberto Faenza
GUIÓN Roberto Faenza, Sergio Vecchio, Antonio Tabucchi (Novela: Antonio Tabucchi)
MÚSICA Ennio Morricone
FOTOGRAFÍA Blasco Giurato
REPARTO Marcello Mastroianni, Joaquim de Almeida, Daniel Auteuil, Stefano Dionisi, Nicoletta Braschi, Marthe Keller
PRODUCTORA Coproducción Italia-Francia-Portugal
PREMIOS 1994: Premios David di Donatello: Mejor actor (Marcello Mastroianni). 5 nominaciones
GÉNERO Drama | Años 30. Periodismo 

SINOPSIS Lisboa, 1938. Dictadura de Salazar. Adaptación de la novela homónima del escritor italiano Antonio Tabucchi. En 1938 (anexión de Austria por Alemania), cuando los totalitarismos triunfan en Europa, un periodista que ha trabajado siempre en la sección de sucesos, recibe el encargo de dirigir la página cultural de su periódico. Su sentido fúnebre de la cultura chocará con el espíritu vitalista de un joven colaborador. La estrecha relación que mantiene con él desencadena una crisis personal que altera radicalmente la vida del maduro periodista. (FILMAFFINITY)



Muy interesante cinta la que nos presenta el director italiano Roberto Faenza, enmarcándose dentro de las cintas que denuncian los abusos de los regímenes totalitarios en Europa, causantes de muchos crímenes, injusticias, y que la mayoría de las veces se queda en el ámbito clandestino. Nos ubica el director en tierras portuguesas, en Lisboa, durante los años en que imperaba en España el franquismo, y en ese marco nos narra la historia de un singular periodista, Pereira, un escritor de artículos comunes de acontecimientos ordinarios para un periódico local, obsesionado con el tema de la muerte, al que de pronto se le asigna la responsabilidad de escribir la columna cultural del medio de comunicación, una responsabilidad para la que se aliará con un joven graduado de filosofía, cuyo amor y convicción por la vida, y su pasión juvenil, además de su revolucionaria esposa, le traerán más de un problema al periodista, produciéndose choques con las autoridades a cargo de mantener el régimen. Para interpretar a Pereira, el director tiene el acierto y a la vez el privilegio de dirigir a un actor con letras mayúsculas, el genial Marcello Mastroianni, entrado ya en años, que caracteriza a este peculiar individuo, y además participa también el muy correcto actor francés Daniel Auteuil, como un doctor que se vuelve médico y amigo de Pereira. Buena historia, buena dirección, y sobre todo, buenos actores, para configurar una agradable cinta, una decente muestra de cine europeo finisecular.
Al periodista Pereira, personaje que piensa mucho en la muerte, y de lo inevitable que es, usualmente encargado de escribir artículos cotidianos, el director del periódico donde trabaja le asigna que se haga cargo ahora de la sección cultural. Busca un colaborador para esto, llegando donde un joven estudiante, recién graduado de filosofía, Monteiro Rossi (Stefano Dionisi), al que contrata, y conoce también a su mujer, Marta (Nicoletta Braschi), impulsiva e intensa dama, que está en contra del totalitarismo imperante en Lisboa, de la violencia y muerte, y los tres celebran la nuevo alianza laboral. Pero al comenzar a escribir los artículos, el joven demuestra más ímpetu que cabeza, deja entrever marcada subversión en sus escritos, y en más de una ocasión se le pide rehacer el artículo, y en sendas oportunidades incluso pide anticipos. Por su parte, a Pereira le nace cierta inquietud por denunciar la violencia diaria en su columna. Poco después, Montero Rossi lleva desesperado a un primo suyo a la casa de Pereira, el primo viene de pelear contra republicanos, y necesita un lugar donde esconderse, a lo que Pereira accede, mientras rechaza a una Marta que intenta volverlo a su causa, fogosa revolucionaria. Debido a su sobrepeso, y a cierto deterioro de salud, Pereira se trata con un prestigiado doctor, el Doctor Cardoso (Auteuil), a quien narra sus últimas experiencias y problemas, incluso intimidades.
Cardoso admira a Pereira, tiene gustos literarios e intelectuales comunes, se hacen buenos amigos, hablan de filosofía, de la juventud y la revolución, y Pereira se somete a terapias de agua y algas, cambia de dieta, y logra adelgazar. En las calles, las acciones represivas continúan, recibe noticias de Monteiro Rossi, mientras Marta ha transformado su apariencia para pasar desapercibida, pero mantiene la fuerza de sus pensamientos. Al confesarse, el religioso Pereira encuentra que incluso el sacerdote está en contra de cómo el Vaticano manifestó apoyo al franquismo, y el periodista continúa viéndose con su buen amigo Cardoso, continúan sus tertulias, pero éste debe partir a Francia, las cosas en las calles solo empeoran, e incluso el director del periódico llama la atención a Pereira por el notorio tono subversivo de algún artículo publicado. De pronto, Monteiro Rossi regresa, en el frente, su primo fue capturado, él escapó milagrosamente, Pereira lo esconde, y nota que su filiación política tiene mucha influencia de Marta. Entonces allanan su vivienda las corruptas autoridades, policías matones que registran la casa, golpean a Pereira, y golpean a Monteiro hasta matarlo. Conmovido, Pereira hace un inteligente truco, y consigue que la noticia sea editorial en el periódico, todo el país lo leerá, y él camina tranquilo, sabiendo que colaboró a algo importante, pues el pueblo tiene que saber.
Agradable cinta que desfila dentro de las películas que denuncian los regímenes totalitaristas, y es así que se nos representa la historia de los días en el que el virus del franquismo y el fascismo azotaba España e Italia, con directa influencia en Portugal. Lisboa, específicamente 1938, violencia, muertes a menudo por el mero hecho de protestar son cosa rutinaria, la libertad de expresión es temeraria, son los días de terror por las masacres franquistas, todos envueltos en silencioso temor. La situación no deja indiferente a nadie, y la cinta retrata incluso la reprobación del clero en sus estratos bajos, un sacerdote sabe del apoyo público del Vaticano al franquismo, reprueba el religioso a su propia autoridad, sabe que está mal apoyar a los asesinos totalitaristas, al tiempo que Mussolini los apoya también con armas. Se cita a ilustres artistas conocidos por su filiación revolucionaria y libertaria, el gran García Lorca, Paul Claudel, Malachowski, grandes personalidades afines a la causa, en los años de los virus de los respectivos regímenes en cada país, condenando y atizando la represión y brutales crímenes, que quedan impunes. Es notable y agradable ver actuar a un ya maduro Mastroianni, con un sobrepeso artificial, siempre elegante, en un papel de hombre conservador, ávido lector, obseso con el tema de la muerte, uno de sus temas favoritos, al que le dedica buena parte de sus palabras, y es que parece disfrutar hablar de aquello. Tiene su lado religioso, confesándose, hablando con su difunta esposa, consultándole y narrándole los diarios eventos, su vida sufre un considerable giro cuando conozca a la joven pareja, su colaborador con su mujer, cuyas subversivas actividades lo acercarán al peligro represivo. Es bueno además ver a Mastroianni compartiendo escenas con Auteuil, un actor bastante decente, serio, buen representante del cine francés contemporáneo. La cinta es un buen ejercicio de cine liberal, agradable canto contra la represión, materializado en la subversión que llega a la existencia de un inocuo y viejo periodista.
http://cinestonia.blogspot.com.ar/2012/03/sostiene-pereira-1995-roberto-faenza.html


ANÁLISIS COMPARATIVO ENTRE LA OBRA LITERARIA Y LA OBRA CINEMATOGRÁFICA

Es bien cierto que plasmar en cinematografía lo que nació para ser leído es muy complejo y entraña dificultad añadida. Igualar pues, en un filme, la manera y capacidad de emocionarse y sorprenderse con una lectura es tarea ardua y difícil pocas veces conseguido.
A continuación vamos a establecer algunas traslaciones entre el libro de Tabucchi y su adaptación al cine (película de Roberto Faenza) basándonos principalmente en el tema y subtemas argumentativos así como en el protagonista de la historia, el doctor Pereira.

TEMA ARGUMENTAL Y SUBTEMAS SUBYACENTES
Sostiene Pereira
Tanto en la obra literaria como en la cinematográfica el argumento se basa en la descripción que el autor hace de la Europa (principalmente de Portugal) de finales de la década de los años 30 del siglo pasado. La situación sociopolítica portuguesa es el eje central de novela y filme. En esos años Portugal estaba bajo la dictadura del general Carmona1 (después de haber sufrido un golpe de estado militar en el año veintiséis). Carmona ocupó la presidencia de la República entre los años 1928-1951. Oliveira Salazar2 fue otro de los hombres importantes del momento, ya que fue primer ministro de 1932 a 1968. Aunque Portugal y sus dirigentes simpatizaban con la Alemania nazi y con las dictaduras italiana y española, se declaró neutral ante el estallido de la II Guerra Mundial.
En la versión literaria así como en la cinematográfica se describe el ambiente sociopolítico a través del personaje de Pereira. Este hecho es mucho más palpable a través de la lectura que a través de las imágenes y la relación que adquirimos con el protagonista (como veremos más adelante) es mucho más íntima en el libro y mucho más fría en la película.
Sobre los subtemas subyacentes destacan tres principalmente:
- el tema de la vida y la muerte (ligado directamente al de la
resurrección);
- el tema del Amor;
- el tema religioso (en su temática espiritual referido sobre todo a la
resurrección y, en el aspecto terrenal, respecto a las relaciones
Iglesia-poder político).
De nuevo estos tres temas son en el libro donde más y mejor son tratados. Con respecto a la cuestión de la vida y la muerte, supone una constante en la mente del doctor Pereira. Debemos referir que este aspecto es el que en la película se mantiene más fiel a la obra escrita. El personaje de Monteiro Rossi representa la idea de la vida en su sentido más "vitalista". Este personaje representa al hombre, al joven, caracterizado por las ansias de vivir, por la ilusión. La personalidad y actitud de Rossi se podrían definir (aunque estas variarán y se verán influidas por el carácter de su novia, Marta) en dos palabras: Carpe diem. Pereira es un personaje mayor. Padece del corazón y está constantemente reflexionando acerca de la idea de la muerte. Pereira liga íntimamente este pensamiento al de la resurrección.
En cuanto a la temática del Amor, es Pereira el que nos mueve a calificar de amor ideal (no idealizado) al amor que mantiene el propio doctor respecto a su difunta esposa y al amor que mantuvieron durante la vida de esta. Mediante la lectura de algunas páginas y con hechos puntuales como la relación que el doctor Pereira mantiene con su mujer -a través de las charlas del propio Pereira con el retrato de su esposa- descubrimos ese Amor con mayúsculas que busca el ser humano. Tanto a través de la obra literaria como a través de la cinta conocemos que Pereira sigue manteniendo una relación con su esposa y que no ha buscado ni ha conseguido enamorarse otra vez. Este hecho es mucho más perceptible en el libro. La película no se ha centrado en explotar esta situación.
Si pasamos a analizar ahora el tema religioso, vemos una confrontación clara: la resurrección carnal y espiritual frente a la resurrección solo espiritual (esto se puede aplicar también a la resurrección de Jesucristo). La Iglesia adoctrina según la primera opinión -mediante el padre António, aunque es un sacerdote discrepante con el sector oficialista-, lo que supone un conflicto para Pereira, que cree solo en la resurrección del alma. Esto viene explicado de una forma divertida a través de los comentarios del propio Pereira que se nos presenta como de fisonomía un tanto obesa y, además, sin estar muy satisfecho con su cuerpo. Posteriormente se nos presenta la teoría de la "confederación de las almas" de Ribot y Janet en boca del doctor Cardoso. Dicha teoría sostiene que todos tenemos diversas almas o yos gobernados por un solo yo hegemónico pero que, a tenor de las circunstancias, otro yo puede suplantar el papel protagonista dentro de nuestro interior. Esta idea hace reflexionar mucho a nuestro protagonista y parece hacerla compatible con su idea de resurrección. Además, esta teoría le ayuda a descubrir (y a llegar a realizarse) su filosofía personal y le provoca actuar coherentemente mediante su nueva visión del mundo.
La relación Iglesia-poder político es otro aspecto que resalta tanto en el libro como en la película. Se narra el apoyo, por una parte, que el Vaticano ofreció al bando franquista en España y, por el otro, la confrontación de una parte del clero contra la jerarquía vaticana, sobre todo entre buena parte del clero vasco. El padre António refleja la actitud resignada de un sacerdote sencillo frente a las ordenanzas jerárquicas, con las que no está nada de acuerdo. El padre António anima, incluso, a Pereira, que no es sacerdote, a que siga sus convicciones personales. La oposición entre los propios escritores católicos es también muestra de la división interna eclesial que llegó a los sectores laicos. En el filme se refleja muy explícitamente esta situación en la escena en que el padre António y Pereira están hablando de esta controversia y el sacerdote alude a Paul Claudel, un escritor católico de ideas fascistas, llamándole figlio di puttana (como refleja también la obra escrita).

EL DOCTOR PEREIRA EN LA OBRA LITERARIA Y EN LA OBRA CINEMATOGRÁFICA
La personalidad o caracterización del protagonista en la obra escrita y en el filme se podría definir con dos adjetivos respectvamente: profunda (en la obra escrita) y superflua (en la versión cinematográfica). En el libro, el lector establece una estrecha relación con el doctor Pereira y descubre la narración a través de los pensamientos y comportamientos del personaje. En cambio, en la película y, a pesar de que se intenta dar este tratamiento, no se consigue de una manera notable. En el celuloide el protagonista aparece definido de una forma muy superficial y no es cómplice del espectador en la medida requerida. Obviamente no se puede negar que en la película Pereira es también el hilo conductor de la trama, pero sí podemos afirmar que no es el tipo de desencadenante de la acción como a través de las páginas de la novela. La cinta está falta de acción y consideramos que es una historia de sucesión de hechos o situaciones que se desarrollan sin ningún tipo de acción dramática capaz de motivar al espectador. El desenlace del filme es solamente, quizá, uno de los pocos momentos en que se llega a emocionar o conmover al público.
Como ya hemos advertido, la descripción del protagonista es mucho más rica en el papel que en la película. En el libro, Tabucchi conforma un personaje circular, completo, mediante el cual se suceden todos los hechos desde una perspectiva dinámica. Esto no se ha podido plasmar en el cine. Además, en la obra de Tabucchi, Pereira cuenta con muchísimos matices muy detallados, hecho que en la traslación a la gran pantalla no se ha podido realizar. Asimismo, esto sucede, lógicamente, con el resto de personajes. En cuanto a la descripción física, el protagonista caracterizado en la película tampoco es, seguramente, el que la mayoría de lectores se ha imaginado en su mente. Lo mismo sucede con los espacios. Los lugares que aparecen en la pantalla provocan un desencanto en el espectador que previamente ha leído la novela. El libro presenta una sucesión de hechos, que parten de la situación, entorno y vivencias de Pereira, capaces de llevar constantemente a la reflexión del lector así como a motivar distintas emociones en el mismo. A pesar de juzgar todos estos aspectos, debemos entender de la dificultad añadida que entraña trasladar a la gran pantalla una obra literaria.

BIBLIOGRAFÍA
- Tabucchi, Antonio, Sostiene Pereira, Universale Economica Feltrinelli,
Milano, 1996.
- Burch, Noël, El tragaluz del infinito, Cátedra "Signo e imagen", Madrid,
1995.
http://hectorcastro-elreportero74.blogspot.com.ar/2011/12/hector-castro-arino-profesor.html

6 comentarios:

  1. Estimado Amarcord, por favor indícame la forma de unir los archivos una vez bajados.
    Me interesa ver Sostiene Pereira.

    Gran blog el tuyo.
    Vengo viniendo y viendo del cajón de los tesoros que es Arsenevitch.

    Colón

    ResponderEliminar
  2. Tengo el 7-zip, sin embargo no veo la opción UNIR

    saludos
    Colón

    ResponderEliminar
  3. Requieres bajar el HJsplit. poniendo en este programa el nº1, te los vuelve a unir, ya que el film, fue cortado con este programa.

    ResponderEliminar
  4. Colón usando el 7 zip tenés que marcar el archivo 1 de zippyshare y luego oprimir la opción EXTRAER, ahí te aparece un cuadro de dialogo para que pongas donde querés mandar el archivo una vez unido y listo.

    ResponderEliminar