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jueves, 26 de septiembre de 2013

Ieri, Oggi, Domani - Vittorio De Sica (1963)


TITULO ORIGINAL Ieri, oggi e domani
AÑO 1963
IDIOMA Italiano
SUBTITULOS Español (Separados)
DURACION 119 min.
DIRECCION Vittorio De Sica
GUION Eduardo De Filippo, Isabella Quarantotti, Cesare Zavattini
PREMIOS
1964: Oscar: Mejor película de habla no inglesa
1963: Premios David di Donatello: Mejor actor (Mastroianni), actriz (Loren) y producción
1963: Globos de Oro: Nominada a mejor película extranjera (Samuel Goldwyn Award)
MUSICA Armando Trovajoli
FOTOGRAFIA Giuseppe Rotunno
REPARTO Sophia Loren, Marcello Mastroianni, Aldo Giuffre, Lino Mattera, Agostino Salvietti
PRODUCTORA Compagnia Cinematografica Champion / Les Films Concordia
GENERO Comedia. Drama. Romance | Comedia romántica. Película de episodios

SINOPSIS Film que consta de tres episodios protagonizados por Sophia Loren y Marcello Mastroianni. El primero narra la historia de una napolitana que vende cigarrillos de contrabando y que está permanentemente embarazada, pues mientras esté en ese estado no entrará en la cárcel. En el segundo episodio, Loren encarna a la esposa de un millonario. Y en el tercero, vive un intenso romance. (FILMAFFINITY)

ADELINA
con: Sophia Loren, Marcello Mastroianni, Aldo Giuffré, Silvia Morelli, Agostino Salvietti, Tecla Scarano, Carlo Croccolo
soggetto e sceneggiatura: Eduardo De Filippo

ANNA
con: Sophia Loren, Marcello Mastroianni, Armando Trovajoli
soggetto: dal racconto "Troppo ricca" di Alberto Moravia
sceneggiatura: Cesare Zavattini, Billa Zanusso

MARA
con: Sophia Loren, Marcello Mastroianni, Tina Pica, Giovanni Ridolfi, Gennaro Di Gregorio
soggetto e sceneggiatura: Cesare Zavattini


Subtítulos (Español)


Críticas
El maestro indiscutible del neorrealismo italiano nos presenta tres historias en una sola película, cuyas protagonistas son mujeres: Adeline, Ann y Mara. Los tres episodios son situados en un ambiente popular. El primero y tercero son de tono burlesco, y afirman su relato en el dominio de la mujer latina, apasionada, sensual, y en el varón, obnubilado en su papel de seductor. El segundo episodio en cambio es de corte dramático, inspirado en un relato de Alberto Moravia. Oscar en 1964 a la mejor película extranjera y premio al mejor actor extranjero de la Academia Británica para Marcelo Mastroianni. (FILMAFFINITY)
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Adelina, Anna y Mara
Dirigida por Vittorio De Sica, la obra se divide en tres episodios, fruto de la colaboración de tres personajes estelares: De Sica, Sophia Loren y Mastroianni.
La primera historia (de 10 años atrás) es la de un matrimonio napolitano que sobrevive gracias al trabajo de la mujer (Adelina), que se dedica a la venta callejera de tabaco de contrabando, mientras el marido (Carmine) se encuentra a gusto en el paro. Una multa debida a la ilegalidad del negocio desencadena una serie de acontecimientos que llevan a la esposa a concebir un hijo cada quince meses, al objeto de evitar la cárcel. Tras el nacimiento del octavo hijo, el marido exhausto por la falta de sueño, no está en condiciones de procrear un nuevo vástago. Después de rechazar las proposiciones del seductor Pasquale, Adelina decide entregarse para cumplir la condena. 
El segundo relato está protagonizado por una mujer (Anna) adinerada y caprichosa, residente en Milán, casada con un empresario adicto al trabajo, al dinero y al éxito, que la tiene mimada pero descuidada. Dispone de un nuevo Rolls y de un amante a la medida (Renzo), que la entretiene por dinero. Un accidente de tráfico sirve la ocasión para que Anna, ante la indolencia de Renzo, acepte la ayuda de un automovilista con el que desaparece. Renzo, resignado, sigue su camino en pos de nuevas aventuras.
El tercer relato, situado en Roma, cuenta la historia de una prostituta independiente (Mara). Al ser vista desde la terraza por el nieto de los vecinos, un estudiante de cura, éste decide abandonar su vocación. A petición de la abuela, Mara hace una promesa de castidad durante dos semanas para implorar que el seminarista rectifique, como en realidad sucede. Entretanto llega a su casa el cliente Rusconi, solvente y enamorado de ella. Ante él, Mara hace el célebre número de striptease (elegante, sexy e irónico), que interrumpe poco antes de finalizarlo, al recordar su promesa de castidad temporal.
La triple historia enlaza un hilo argumental que el director trata con cariño, sutileza, ironía y humor de la mejor calidad. Las tres historias son, de hecho, tres versiones de una sola realidad: la fuerza de la mujer latina, práctica y decidida, frente a las ilusiones y fantasías seductoras de los hombres. El director aprovecha la ocasión para presentar Nápoles, Milán y la magnífica plaza Navona, de Roma, vista siempre desde lo alto, con ojos de ángel.
Miquel - Palma (Mallorca) (España)
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El maestro indiscutible del neorrealismo italiano nos presenta tres historias en una sola película, cuyas protagonistas son mujeres: Adelina, Ann y Mara. Los tres episodios son situados en un ambiente popular. El primero y tercero son de tono burlesco, y afirman su relato en el dominio de la mujer italiana, apasionada, sensual, y en el varón, obnubilado en su papel de seductor. El segundo episodio en cambio es de corte dramático, inspirado en un relato de Alberto Moravia. Oscar en 1964 a la mejor película extranjera y premio al mejor actor extranjero de la Academia Británica para Marcelo Mastroianni. 
La primera historia es la de un matrimonio napolitano que sobrevive gracias al trabajo de la mujer (Adelina), que se dedica a la venta callejera de tabaco de contrabando, mientras el marido (Carmine) se encuentra a gusto en el paro. Una multa debida a la ilegalidad del negociodesencadena una serie de acontecimientos que llevan a la esposa a concebir un hijo cada quince meses, al objeto de evitar la cárcel.
El segundo relato está protagonizado por una mujer (Anna) adinerada y caprichosa, residente en Milán, casada con un empresario adicto al trabajo, al dinero y al éxito, que la tiene mimada pero descuidada. Dispone de un nuevo Rolls y de un amante a la medida (Renzo), que la entretiene temporalmente.
El tercer relato, situado en Roma, cuenta la historia de una prostituta independiente (Mara). Al ser vista desde la terraza por el nieto de los vecinos, un estudiante de cura, éste se obsesiona con ella hasta decidir abandonar su vocación. A petición de la abuela de éste,Mara hace una promesa de castidad durante dos semanas para implorar que el seminarista rectifique su decisión. Entretanto llega a su casa el cliente Rusconi, solvente y enamorado de ella.Ante él, Mara hace el célebre número de striptease (elegante, sexy e irónico), que ha quedado en la antología de la historia del cine.
La triple historia enlaza un hilo argumental que el director trata con cariño, sutileza, ironía y humor de la mejor calidad. Las tres historias son, de hecho, tres versiones de una sola realidad: la fuerza de la mujer, práctica y decidida, frente a las ilusiones y fantasías seductoras de los hombres. 
Aquí la belleza espectacular de Loren y su enorme talento como actriz se brindan en un triple homenaje creado por hombres que la adoraban. Desde el siempre admirable Vittorio De Sica al último guionista, desfilan personajes del teatro, la literatura y el cine que se entregaron de lleno para formalizar estas tres joyas de alta y ligera comedia, tres arquetipos femeninos que en manos de la Loren rompen todos los esquemas. El propio Mastroianni no duda en servir a su gran amiga como mero partenaire sumiso de la diva en los dos primeros episodios, para ponerse a su altura en un brillantísimo ejercicio de comedia de interiores en la última historia.
La música de Trovaioli es espléndida, perfectamente encajada en el ambiente de cada historia. Y, además, el maestro se da el lujo de componer un personaje junto a la divina Sophia en el segundo episodio.
Verdadero homenaje a las mujeres que dominan el mundo con su habilidad, su belleza y su capacidad de entrega para cualquier misión en la que crean. El maestro De Sica une las historias con amplias, generosas panorámicas sobre los tejados de las diversas ciudades: el alma del pueblo está presente con su candor y su sencillez, su manera de sobrevivir a todos los embates del destino. De esta manera aprovecha la ocasión para presentar Nápoles, Milán y la magnífica plaza Navona, de Roma, vista siempre desde lo alto, con ojos de ángel. Y todo, diáfano, divertido y a la vez profundo en el marco inigualable de una aparente comedia ligera, en una perfecta síntesis dramática de la comedia bufa y el punto irónico popular.


Articolato in episodi secondo una moda in auge negli anni Sessanta e vincitore di un premio Oscar, il film dal titolo privo di un vero significato è un omaggio alla donna, visto che la protagonista assoluta è Sofia Loren, e soprattutto è un'eccezionale prova di attrice per la trentenne Sofia, che ebbe modo di provarsi in personaggi del tutto diversi in ciascun episodio della pellicola.
Il primo episodio, "Adelina", ispirato a un fatto realmente accaduto a Napoli e scritto da Eduardo De Filippo, è presentato dal regista De Sica con una vena ironica fin troppo evidente.
Adelina è una povera disgraziata costretta a vendere le sigarette di contrabbando per mantenersi e per mantenere il marito disoccupato (un Marcello Mastroianni superbo come spalla). La sua casa è un basso senza sole, pieno di bambini nati per evitarle la galera; la miseria è una compagna sempre presente eppure la situazione è presentata senza retorica, senza aria da melodramma ma come un "dato di fatto" che da solo attenua allo spettatore l'impatto violento e tragico della vita di questa donna.
L'arte di arrangiarsi dell'amico di famiglia (Aldo Giuffrè) sempre pronto a trovare un lavoro "stagionale" ( venditore di ciliegie a maggio, castagne in ottobre), i guaglioncelli che in fila inneggiano alle gravidanze di Adelina, le originali carcerate del braccio femminile contribuiscono a fare della storia un bozzetto colorito e colorato della napoletanità. Gli attori, tutti della grande scuola napoletana, contribuiscono a dare all'episodio quell'aura leggera che ne fa sicuramente il migliore tra le tre storie del film.
Più noioso e di stampo decisamente diverso è il secondo episodio, "Anna", tratto da un racconto di Moravia: Anna è una signora dell'alta borghesia milanese (brava la Loren con il suo accento simil-meneghino), annoiata e viziata, che cerca evasione in un travet senza infamia e senza lode (il solito Mastroianni, qui più in ombra).
Se il primo episodio aveva come caratteristica la sfrenata allegria, il movimento, i colori accesi ed il sole, il secondo, ambientato in una strada semi deserta, è invece caratterizzato dal grigiore spirituale e fisico. I personaggi indossano abiti scuri o grigi, per strada c'è un velo sottile di foschia e tutto si svolge più lentamente per sottolineare lo stato di apatia e disinteresse dei vari protagonisti.
Sullo sfondo la radio scandisce gli esiti delle contrattazioni alla borsa di Milano.
Anna è ricca e vive nella grassa Milano ma è molto più "disgraziata" della sua compagna meridionale Adelina, costretta ad alzarsi all'alba per il suo lavoro clandestino, nel suo basso senza luce ma animata dalla gioia di vivere.
Il terzo episodio, "Mara", sceneggiato da Zavattini, collaboratore da sempre di De Sica, è quello più "amorale" e sottilmente erotico dell'intero film.
Mara è una giovane squillo romana, che ha tra i suoi clienti più affezionati un buffo bolognese (un insolito Mastroianni). La "professione" della ragazza non è mai esplicitamente dichiarata ma è facilmente intuibile da una serie di allusioni garbate. Tra i coprotagonisti dell'episodio c'è il giovane seminarista che si invaghisce della donna, ragazzo ingenuo di un'Italia che fu, devota e beghina ante concilio. Si ritrova anche un'anziana Tina Pica, non più energica domestica ma nonna meno caratteriale e più dolce.
Le parti tra Loren e Mastroianni si invertono, ed è proprio Mastroianni a garantire la riuscita della storia mentre l'attrice è più sbiadita.
Scena clou dell'episodio lo spogliarello sotto le note di "Abat jour", ripreso poi nel film "Pret à porter" di Robert Altman con gli stessi interpreti Mastroianni-Loren ormai sessantenni.
peucezia 
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"Adelina": sigaraia napoletana sforna figli a ripetizione per evitare il carcere per contrabbando. 2) "Anna": ricca milanese flirta con poveraccio. 3) "Mara": squillo d'alto bordo si invaghisce di seminarista, ma poi si pente. Titolo senza senso per un trio di novelle che sono 3 ritratti di donna in funzione dell'eclettico brio interpretativo di S. Loren, diretto da un sessantenne V. De Sica in possesso di un ottimo mestiere come dimostra specialmente nel primo episodio, scritto da Eduardo De Filippo, in cui ritrova la cordialità dialettale di L'oro di Napoli. Impacciato è, invece, il secondo capitolo moraviano, mentre nel terzo M. Mastroianni, costretto a far da spalla negli altri due, si prende la rivincita d'attore, nei panni di un vitellone emiliano, con irresistibile buffoneria, mentre la sua partner si esibisce in uno spogliarello che divenne così popolare da essere ripreso nel 1994 da R. Altman in Pret-à-porter. Oscar 1964 per il film straniero.
Il Morandini – Dizionario dei film, Zanichelli

Ieri, oggi, domani, è costruito, come ha scritto Spinazzola (Cinema e pubblico, cit.), in «perfetto stile hollywoodiano»: «La formula migliore del film medio statunitense, si basa infatti sulla rilevazione di qualche dato e aspetto di una realtà nazionalmente ben caratterizzata; come secondo stadio, si procede alla tipizzazione di uno o più personaggi che incarnino divisticamente i "valori universali" destinati a sollecitare il consenso del pubblico d'ogni paese; infine, si dà luogo a un processo di formalizzazione che assicuri al film la scorrevolezza della narrazione pura, disinteressata».
Se questo discorso vale per i quattro grandi successi del De Sica anni '60 (La ciociara, La riffa, Ieri, oggi, domani e Matrimonio all'italiana), si deve al fatto che il regista ha saputo trovare «un personaggio o meglio un carattere dall'inequivocabile colore locale, adattissimo alle limitate ma precise doti di temperamento della Loren, e dotato di una qualifica morale vividamente eloquente». Sophia è "audace" e "provocante", ma internamente "buona". Ecco la squillo di lusso del terzo episodio di Ieri, oggi, domani, che s'intenerisce come una madre nei confronti del giovane seminarista. La "prostituta" e la "madre" diventeranno addirittura la stessa cosa in Matrimonio all'italiana.
Le tre storielle di Ieri, oggi, domani sono soltanto tre spunti per favorire la passerella divistica della Loren e di Mastroianni. Nel primo, Adelina è la popolana di Forcella, che vende sigarette di contrabbando e per non andare in galera si fa mettere puntualmente incinta dal suo Carmine. La Napoli "popolare" non è che una cornice di maniera, con i limoni, le cerase e il calzolaio che canta in mezzo alla via. Nel secondo episodio, Anna è una milanese in Rolls, che parla con le vocali strette (ma non perfettamente...) e se la fa con uno scrittore squattrinato. Lungo il Po, Anna e Renzo giocano a fare Antonioni; ci sono perfino gli operai arrampicati su un palo della luce che li guardano baciarsi. Infine, Mara, la puttana con il super attico a Piazza Navona. Augusto Rusconi (Mastroianni), tutto simpatico bolognese e vitellonesco, va a trovarla, ma lei viene attratta dal suo vicino, giovane seminarista, che arriva al punto di abbandonare le idee religiose per una gita ad Ostia con Mara. Se il ragazzo tornerà in seminario, lei farà un fioretto: stare «una settimana senza».
L'apporto di Zavattini, autore del soggetto e della sceneggiatura, salva quest'ultimo terzo del film, mantenendo la messa in scena entro accettabili limiti di sensibilità e arguzia. (…)
Franco Pecori, Vittorio De Sica, L’Unità/Il Castoro Cinema, 2/1995

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