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viernes, 15 de julio de 2011

Le notti di Cabiria - Federico Fellini (1957)


TÍTULO Le notti di Cabiria
AÑO 1957
IDIOMA Italiano
SUBTITULOS Español (Separados)
DURACIÓN 110 min.
DIRECTOR Federico Fellini
GUIÓN Federico Fellini, Ennio Flaiano, Tullio Pinelli
MÚSICA Nino Rota
FOTOGRAFÍA Aldo Tonti
REPARTO Giulietta Masina, François Périer, Amedeo Nazzari, Aldo Silvani, Franca Marzi
PRODUCTORA Lopert Films
PREMIOS 1957: Oscar: Mejor película de habla no inglesa
GÉNERO Drama | Prostitución. Neorrealismo

SINOPSIS Cabiria es una prostituta que ejerce como tal en uno de los barrios más pobres de Roma. Sueña, sin embargo, con encontrar el amor verdadero, un hombre que la aparte de la calle y a quien pueda entregarse en cuerpo y alma. Su bondad y su ingenuidad la convierten en víctima de sucesivos vividores que se aprovechan de ella, le roban y la golpean. A pesar de sus fracasos, recobra la esperanza una y otra vez. Todo parece cambiar cuando abre su corazón a un tímido contable que le propone matrimonio. (FILMAFFINITY)


Uno dei film più belli di Federico Fellini (ma anche meno ricordati in celebrazioni e ricordi del grande regista riminese, nonostante l’Oscar come miglior film straniero), fortemente permeato della sua giovanile formazione religiosa; come conferma il pellegrinaggio al Santuario del Divino Amore, la richiesta di un miracolo di cambiamento (che sembra non arrivare, e invece arriverà in forme impreviste), l’incontro con un religioso strambo ma felice, perfino un accenno di Compagnia cui dà vita una felice intuizione poetica, umana, cristiana.
Le notti di Cabiria è un film sull’indomabilità del cuore, di un cuore – quello della tenera ma anche cocciuta e divertente Cabiria (irresistibile nei suoi improperi romaneschi) – che non si arrende nonostante mille delusioni, violenze, angherie. E che desidera, ma non sa bene cosa: forse un uomo buono. E quando il cuore rimane puro, tra le nefandezze della vita, può anche accorgersi dell'approssimarsi di qualcosa di nuovo. Che si potrebbe azzardare a definire Grazia.
Il personaggio di Cabiria, disegnato da una bravissima Giulietta Masina (premiata come migliore attrice a Cannes, conoscerà con questo film la sua consacrazione internazionale), per una volta sfugge in parte dal controllo del marito-burattinaio (che ne lamentava alcuni eccessi melodrammatici “alla Magnani”, soprattutto nel finale teso e drammatico). In questo modo, però, riesce a superare quella dei bozzetti pur toccanti di altri suoi “caratteri” famosi come Gelsomina (sempre con Fellini, in La strada) o di Fortunella (con Edoardo De Filippo) per acquistare un’umanità dolente più precisa e a noi riconoscibile. Per saldarsi con la genialità felliniana nel commovente finale, che ancora colpisce al cuore a distanza di tanti anni (il grande critico Andrè Bazin lo definì tra i più geniali della storia del cinema), con quello sguardo in macchina dolce e fulminante che coinvolge noi nelle sue vicende e nel suo giudizio: la vita può avere ancora una possibilità di bene, se si incontra qualcuno che ti fa compagnia.
Antonio Autieri
http://www.sentieridelcinema.it/recensione.asp?id=585


Cabiria es prostituta y ejerce en uno de los barrios más pobres de Roma. Sueña con encontrar el amor verdadero, un hombre que la aparte de la calle y a quien pueda entregarse en cuerpo y alma. Su bondad y una cierta ingenuidad la convierten en ví­ctima de sucesivos vividores que se aprovechan de ella, le roban y golpean. Las contrariedades no afectan a su espí­ritu, que cobra esperanzas renovadas una y otra vez pese a los sucesivos fracasos. Todo parece cambiar cuando abre su corazón a un tí­mido contable que le propone matrimonio. Combate la dura realidad de su entorno recurriendo a un onirismo casi enfermizo.

Bellísima creación en la que la música juega un importante papel en relación con el personaje central. El compositor escribió un tema alegre y bailable, que retrata el idí­lico pero falso mundo en que vive la joven Cabiria, y lo contrastó con otro mucho más pausado y lánguido, que muestra lo que ella no sabe ver (es el caso de la secuencia en que ha vendido su humilde casa porque cree, equivocadamente, que va a casarse con un apuesto hombre). La partitura funciona como contraste: en la secuencia final, cuando Cabiria está comiendo en un restaurante con su falso pretendiente, un músico callejero les canta una triste canción, que en nada concuerda con la radiante felicidad de la pobre Cabiria. Minutos después de que le hayan vuelto a robar y que, desesperada, no haya conseguido convencer al ladrón de que también la mate, Cabiria camina con lágrimas en los ojos por una solitaria carretera, en una patética procesión de pena. Aparecen unos jóvenes que interpretan la misma canción del restaurante, pero de forma alegre y festiva, que hace que ella esboce una esperanzadora sonrisa.
El quinto proyecto de Fellini sigue siendo un fiel exponente de su etapa iniciática y neorrealista y supuso además la tercera colaboración consecutiva con su esposa, la fantástica e irrepetible Giulietta Masina…
De una belleza poética y una plasticidad de imágenes digna de encomio, Fellini tomó prestado el nombre de Cabiria de la pelí­cula homónima y de estilo “peplum” de 1914 del director, guionista y productor italiano Giovanni Pastrone, más conocido como Piero Fosco, y se basó para la deconstrucción del personaje en otro anterior surgido de una breve escena en su ópera prima, El jeque blanco (1952).
Siguiendo con la colaboración inestimable y perpetua hasta el dí­a de su muerte en tareas musicales del genial Nino Rota, y la colaboración en las lides de fotógrafo de Aldo Tonti en un trabajo correcto sin más, Fellini y sus colaboradores habituales en la creación del guión Ennio Flaiano y Tullio Pinelli pergeñan los planos maestros para una de las obras tragicómicas más reseñables en la historia del arte contemporáneo…
Aquel maravilloso personaje de Maria “Cabiria” Ceccarelli (interpretado de manera insuperable por la inigualable Masina) nos conmueve y nos empatiza de una forma casi trágica, y nos recuerda lo injusto de una vida guiada por el azar… En el caso de Cabiria de un azar de lo más desdichado…
Pues Cabiria sólo deseaba una vida nueva que le permitiera salir de su ruinosa existencia como prostituta en las afuera de Roma, en el kilómetro 18 de la carretera a Ostia, en un barrio periférico de la Roma indiferente de posguerra, donde conviví­a con su única amiga y compañera de profesión, Wanda (Franca Marzi)… antes de largarse a “hacer la calle” a la Via Veneto de Roma…
Soñaba con que un golpe de fortuna en forma de prí­ncipe azul, un hombre honrado y por supuesto sin prejuicios le sacara de aquella pesadumbrosa existencia… Entrañable.
Cabiria (Giulietta Massina) es una prostituta romana que, con la esperanza de hallar el amor verdadero, será sometida a desprecios y abusos por parte de los diferentes hombres que se van cruzando en su búsqueda.
Quizás estemos ante la última pelí­cula de Fellini de las que podrí­amos calificar como crí­tica social, herederas de magistral neorrealismo.
Con Las noches de Cabiria el director italiano concluye una etapa en la que lo importante son los personajes. Personajes marginados, humanos y sencillos. A partir de aquí­, el protagonista pasará a ser el cine, las hipótesis o la innovación.
El filme -sustentado de nuevo en una impresionante Giulietta Masina, menuda, dulce y encantadora- nos muestra la inocencia de una prostituta barata, católica, ingenua y romántica.
Nos habla de sus fracasos, de los abusos de quienes confí­a sin malicia. Una y otra vez será despreciada, agredida, engañada o robada, y a pesar de esto, será capaz de la superación, del perdón y de la esperanza en la vida, al fin y al cabo solo le han robado cosas materiales. Su inmensa humanidad sigue intacta, dispuesta a olvidar y a seguir soñando en una vida digna, en una persona honesta, incluso en un dios justo.
Obra magistral que trasmite una serie de sentimientos y actitudes, que, por poco frecuentes, aparecen como utópicos.
Aunque criticada por los menos idealistas como melodramática y sentimental, nos quedaremos para siempre con Cabiria.
http://www.claqueta.es/1957-1958/las-noches-de-cabiria-le-notte-di-cabiria.html

8 comentarios:

  1. Amarcord sos un fenomeno, gracias por este cine excelente...!!!

    Giuseppe

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  2. Qué película más conmovedora, me ha encantado. Es maravillosa. ¡Y qué actriz! Muchísimas gracias por fomentar el BUEN cine clásico italiano

    RJ

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  3. Gustavo
    Cambiado el enlace de los subtítulos.
    Saludos.

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  4. Genial tu blog, puedes subir de nuevo los links de esta película, por favor.

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  5. Excelente película, junto con Los Inútiles, mis favoritas de la etapa anterior a la Dolce Vitta, sólo que si pobre Cabiria le va como en feria jaja.

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