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domingo, 15 de agosto de 2021

Le infedeli - Mario Monicelli, Steno (1953)

TÍTULO ORIGINAL
Le infedeli  
AÑO
1953
IDIOMA
Italiano
SUBTÍTULOS
Español (Opcionales)
DURACIÓN
99 min.
PAÍS
Italia
DIRECCIÓN
Mario Monicelli, Steno
GUIÓN
Ivo Perilli, Franco Bursati, Mario Monicelli, Steno
MÚSICA
Armando Trovajoli
FOTOGRAFÍA
Aldo Tonti, Luciano Trasatti
REPARTO
Gina Lollobrigida, May Britt, Pierre Cressoy, Tina Lattanzi, Carlo Romano, Irene Papas, Charles Fawcett, Carlo Lamas, Marina Vlady, Anna-Maria Ferrero
PRODUCTORA
Coproducción Italia-Francia; Excelsa Films, Ponti de Laurentiis
GÉNERO
Comedia. Drama

Sinopsis
Un empresario contrata a una agencia de detectives para espiar a su mujer con la esperanza de que la descubran en una traición para poder divorciarse sin pasarla pensión alguna, y poder así casarse con una joven de la que está enamorado. Esta situación desencadenará un dramático chantaje. (FILMAFFINITY)
 
2 

AVVINCENTE CAPOLAVORO!! 
Insuperabile capolavoro, senza rughe, sempreverde, capillare, dettagliatissimo, acuto. avvincente, che affronta una realtà oggi rimossa. Ci sono 1000 dettagli e chiavi di lettura. Per analizzare i particolari di questo capolavoro occorrerebbe un volume e ci sarebbe anche lo spazio per un congresso. Ogni sequenza è densa. La scena dei tuffi in piscina meriterebbe la celebrità. Ci sono tante attrici, pronosticabili come future dive, ma all'inizio di carriera,. Questa è la loro piattaforma di lancio. Ed anche gli attori se la cavano bene. A volte sembra un documentario. E come capita sempre con i film molto riusciti occorre rivederlo molte volte per dare corpo a delle sequenze che apparivano insignificanti e che invece stanno là ad offrire un panorama reale della società bene, fatta solo di apparenza e di ipocrisia. Il personaggio centrale, un mascalzone di successo, ha successo soltanto perché ha un bell'aspetto ed è privo di scrupoli, altrimenti con la paga sindacale non farebbe colpo sulle donne. E queste hanno soltanto bisogno di maltrattare, di essere maltrattate e di divertirsi e per pudore, mentre si trovano alla festa, affidano borsetta e soldi alle cameriere. E poi quando si trovano ad essere derubate se la prendono con la cameriera, affinché sui poveri ricadano tutte le colpe dei ricchi, che lasciano soccombere gl'innocenti al solo scopo di salvare la faccia. E c'è anche il commissario, vetusto e inetto, onesto e imbecille quanto basta per evitare rogne. E c'è una May Britt che surclassa la Lollobrigida. E le anziane signore che provano godimento di fronte al tradimento corrisposto, anche se si tratta delle proprie figlie. Il film ATTUALISSIMO, non mostra gli anni che ha (63!). Oggi questi attori non ci sono più, anche perché non troverebbero spazio.

Michele Bettini
https://www.ibs.it/infedeli-film-mario-monicelli-steno/e/8032134043976

La impresión inicial que produce Las infieles (Le infedeli) puede inducir al error de pensar que se trata de una comedia de infidelidades o de enredo, ya que los personajes que se reúnen en la agencia de detectives, al principio del film, parecen los típicos de una comedia; sin embargo, a medida que avanzan los minutos, esa primera impresión se diluye para dejar paso al egoísmo de personajes como Giovanni Azzali (Carlo Romano), el millonario que acude a la agencia de investigación porque cree su esposa le es infiel. El encargado de encontrar la prueba de infidelidad es un tal Osvaldo (Pierre Cressoy), sin embargo, no logra ninguna evidencia de que Luisa Azzali (Irene Papas) mantenga un idilio extramarital. El informe de Osvaldo placaría la angustia de cualquier marido celoso, menos la de ese empresario que insiste en buscar el indicio de infidelidad que le permita pillar in fraganti a su esposa, para de ese modo conseguir el divorcio sin tener que darle ni una sola lira (y casarse con la adolescente que le trae de cabeza). Como consecuencia de la insistencia de Azzali, Osvaldo se compromete, siempre por dinero, a convertirse en el amante de la señora Azzali, accediendo a ella gracias a la ayuda de Liliana Rogers (May Britt), su antigua prometida, casada con un rico empresario inglés. Hasta ese momento no se ha mostrado el drama, pero sí el ambiente burgués donde sólo importan las apariencias, y donde todos parecen tener algo que ocultar, incluso Liliana, que retoma su relación con Osvaldo, a quien intenta alejar de su misión consiguiéndole un empleo y prestándole el dinero que necesita. En ese instante ya se aprecia que no queda el menor rastro de comedia, pues Osvaldo gasta el préstamo y para devolverlo, y mantener engañada a su amante, chantajea a Luisa Azzali, cuando descubre que ésta mantiene relaciones con su chófer (Carlo Lamas). A raíz del chantaje, Osvaldo se convence de que puede ganarse la vida a costa de las burguesas infieles; y como consecuencia actúa como el individuo sin escrúpulos que es, y que no desentona dentro de un ambiente donde se descubren egoísmos, prejuicios y decadencia. Las acciones del chantajista tienen consecuencias inimaginables, creadas por su amoralidad y por el miedo de aquellas mujeres con las que mantiene relaciones, tanto personales (Liliana) como de negocios (el caso de Lulla Possenti (Gina Lollobrigida), testigo presencial de la muerte por accidente de su amante, pero que decide acudir inmediatamente al teatro para guardar las apariencias). Las infieles (Le infedeli) muestra como los prejuicios, los miedos (a decir la verdad por la pérdida que ésta acarrearía) y la ambición desmedida se ceban con la única persona inocente: Cesarina (Ana Maria Ferrero), la fiel doncella de Liliana Rogers, hasta que Henry Rogers (Charles Fawcett) la acusada del robo de un valioso collar y la despide a pesar de la insistencia de su esposa, quien le encuentra una nueva casa donde servir hasta que se produce un nuevo robo. El momento más trágico del film del dúo formado por Mario Monicelli y Steno se produce en una comisaria donde la joven sirvienta sufre el acoso policial, mientas repite una y otra vez que ella no ha cometido robo alguno. Pero el miedo que le han metido en el cuerpo para lograr su confesión le sume en una desesperación tan brutal, que decide quemarse viva para no pasar por la vergüenza de ir a la cárcel. La muerte de Cesarina resulta terrible, y reafirma la falta de ética o de escrúpulos de esas personas que prefieren ocultar sus trapos sucios a costa de una inocente, siendo Liliana la única persona que muestra la valentía y valores suficientes para enfrentarse a la vileza que le rodea.
https://vadevagos.blogspot.com/2012/07/las-infieles-1953.html


... si desde hace un tiempo Monicelli ha comenzado a incubar la intención de dar el salto hacia un cine de mayores ambiciones autorales, ahora comprende que no podrá hacerlo al lado de un compañero tan apegado a un cine de raigambre popular. No hay ningún problema personal entre ambos, pero las opciones cinematográficas se encuentran cada vez más distanciadas.
Quedan contratos por cumplir y, entre 1952 y 1953, Steno y Monicelli todavía deben completar dos películas que por motivos legales deben firmar conjuntamente. Pero el trabajo, tanto en el guión como en la dirección es ya completamente individual. “Totò e le donne” es una cinta exquisita ( y para el espectador de hoy de una incorrección política extrema por su misoginia furibunda) que, pese a seguir la vía cómica habitual de la colaboración Steno / Monicelli / Totò, comienza a mostrar una lejanía notable de cualquier asomo de verismo o crítica social – sintomático que Totò interprete por primera vez no a un subproletario, sino a un pequeño burgués acomodado- para centrarse nuevamente en el apoyo casi único de las infinitas posibilidades cómicas del actor napolitano. Steno la afronta en solitario, porque Monicelli se ha desentendido de la película para centrarse en otro proyecto que supone su auténtica antítesis: “Le infedeli”, crítica de costumbres de la emergente alta burguesía romana de posguerra que le interesa mucho más por centrarse en un conocido episodio de la crónica negra de aquellos años y por permitirle afrontar por primera vez una película que considera de mayores ambiciones artísticas. El resultado es realmente irreconocible: ritmo pausado, planos largos, tono dramático centrado en la amoralidad y la hipocresía de los retratados, una cierta experimentación formal y un tono serio y un tanto ampuloso que termina lastrando la historia. No es un paso en falso, sin embargo; la buena marcha del cine italiano del momento –y un reparto plagado de bellezas, por otra parte- permite una recepción aceptable en taquilla. Monicelli no ha encontrado el tono de lo que quiere sea su cine posterior, pero sí ha visto que es posible caminar en otra dirección. Steno no está por la labor: de carácter conformista y con necesidades materiales acuciantes – tiene, al contrario que Monicelli, familia e hijos- , quiere seguir anclado en la más rentable comedia de raigambre popular. El final de la colaboraciòn es ya un hecho, y Monicelli recuerda el momento exacto en el que éste se materializa con una explicación casi anecdótica: en el verano de 1952 Steno le presenta un nuevo proyecto que debían trabajar en julio y agosto. Monicelli lo rechaza porque prefiere simplemente irse de vacaciones y la cinta termina en manos de Steno. No volverán a trabajar juntos, pero nunca perderán la amistad.

Felipe Cabrerizo, “Steno y Monicelli: el nacimiento del cinema nazional-popolare” en Mario Monicelli. Festival de Cine de Donostia- San Sebastián, s.a. – Filmoteca Española, 2008

 

(Monicelli) ...Insieme a Steno nel 1949 sceneggiò e diresse Totò cerca casa, che fu secondo incasso della stagione italiana di quell'anno, a questo straordinario film seguirono È arrivato il cavaliere (1950), Vita da cani dello stesso anno, Totò e i re di Roma (1951) in cui venne inserito Alberto Sordi il cui successo era nato dalla radio più che dal cinema, e fu grazie a questo film che tra Sordi e Monicelli nacque un rapporto di grande collaborazione nonché di amicizia e stima. Nel 1951, ancora con Steno, fu la volta di Guardie e ladri, fotografato da Mario Bava, che vinse il premio per la miglior sceneggiatura a Cannes e il Nastro d'Argento a Totò. Nel 1953 girò da solo Totò e Carolina: questo film uscì nelle sale, dopo essere stato bloccato dalla censura, in seguito a 21 tagli e alla modifica di 23 battute, solamente nel 1955, dopo Proibito. Con Totò e le donne (1952) e Le infedeli (1953), la lunga e proficua collaborazione tra Steno e Monicelli finì...
http://distribuzione.ilcinemaritrovato.it/per-conoscere-i-film/risate-di-gioia/mario-monicelli


 

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