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miércoles, 12 de enero de 2022

L'isola - Costanza Quatriglio (2003)

TÍTULO ORIGINAL
L'isola
AÑO
2003
IDIOMA
Italiano (Dialecto)
SUBTÍTULOS
Italiano (Incorporados)
DURACIÓN
103 min.
PAÍS
Italia
DIRECCIÓN
Costanza Quatriglio
GUIÓN
Costanza Quatriglio
MÚSICA
Paolo Fresu
FOTOGRAFÍA
Aldo Di Marcantonio
REPARTO
Veronica Guarrasi, Ignacio Ernandes, Marcello Mazzarella, Erri De Luca, Anna Ernandes, Francesco Vasile, Ilary De Ioannon, Anna Rita Mazzara
PRODUCTORA
Dream Film, RAI Cinema, Tea Nova
GÉNERO
Drama | Pesca. Infancia

Sinopsis
Teresa y Turi son dos hermanos que viven en una pequeña isla del sur de Italia, poblada principalmente por pescadores atuneros. Turi, de catorce años, comienza a acompañar a su padre a lanzar las redes (la isla), pero quisiera ser marinero. Teresa, de diez, no comprende muy bien porque ella no puede ser pescadora y estar todo el día junto a su hermano. (FILMAFFINITY)
 
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A favignana Turi, quattordici anni, impara il mestiere di suo padre sotto lo sguardo affascinato di sua sorella Teresa, di dieci anni. La mattanza, la pesca dei tonni che si effettua durante il mese di maggio sarà per il ragazzo come una prova iniziatica. Con l'arrivo dell'estate, i rapporti con gli altri giovani dell'isola e con i nuovi arrivati scatenano emozioni e conflitti che faranno maturare più rapidamente i due fratelli. Nell'isola c'è anche una prigione, i detenuti vivono liberi all'interno della recinzione naturale costituita dal mare. Favola contemporanea e ispirazione documentaria si fondono in questa storia che parla anche di un territorio dominato dal mare e dalle cave di tufo, dove i bambini devono crescere in fretta per imparare un mestiere.

CRITICA
"Documentario, favola, racconto iniziatico: molte anime convivono nell'Isola, il film di Costanza Quatriglio che rappresenta l'Italia alla 'Quinzaine des realisateurs' (...) Se 'L'Isola' ricorda un po' 'Respiro' di Crialese, l'ispirazione della giovane regista palermitana, già rodata nel documentario, risale più addietro: fino a Rossellini e alla magnifica sequenza della mattanza dei tonni di 'Stromboli'. E mentre volti noti (come Marcello Mazzarella e il giurato di Cannes Erri De Luca) si limitano a piccoli ruoli, quelli dei giovanissimi protagonisti rimandano alla lezione neorealista". 
(Roberto Nepoti, 'la Repubblica', 22 maggio 2003)

"Attraverso lo sguardo dei piccoli Turi e Teresa, Quatriglio, esordiente palermitana, racconta una realtà che conosce bene, il lavoro precoce, il peso dei modelli genitoriali, la vita in comunità. Senza filtri sociologici, senza complessi di superiorità". 
(Paola Piacenza, 'Io Donna', 14 giugno 2003)

"Costanza Quatriglio, con 'L'isola' segue con bella sensibilità e qualche timidezza un gruppo di figli di pescatori a Favignana. Realtà e fiaba, padri e nonne, mattanze e primi amori, un detenuto in semilibertà (lo scrittore Erri De Luca, perfetto nella tuta blu del meccanico) e un'isola senza tempo. Qualche guizzo in più e il film avrebbe volato alto". 
(Fabio Ferzetti, 'Il Messaggero', 23 maggio 2003)

https://www.cinematografo.it/cinedatabase/film/l-isola/42755/

Turi (Ignacio Ernandes), de catorce años, aprende la labor de su padre (Marcello Mazzarella) pescador bajo la mirada de su fascinada hermana Teresa (Verónica Guarrasi), de diez años.  Sus vidas son sencillas y pacíficas en una pequeña isla siciliana con hábitos cotidianos: ver a la abuela, pescar, jugar por el centro del pueblo…  Pero Turi es casi un hombre y debe salir al mar con su padre.

Con la llegada del verano, salen a jugar con los otros jóvenes de la isla, empiezan las emociones, los amores, los conflictos, el pasar de la estación, y los dos hermanos navegan en un inevitable cambio que les hará madurar. En la isla hay también una prisión donde los detenidos viven libres dentro de la restricción natural del mar, donde vivirán más aventuras

L'isola, dirigida por Costanza Quatriglio ('Terramtta'), es un documental que trata de transmitir las emociones y la vida de los pueblos italianos del sur, inspirada en su vida de niño. A través de la mirada de los niños, el director cuenta una realidad que conoce bien.

https://www.sensacine.com/peliculas/pelicula-52615/

MUJERES TRAS LA CÁMARA:
PANORAMA DE LAS CINEASTAS ITALIANAS DE LAS ÚLTIMAS DÉCADAS

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La siciliana Costanza Quatriglio es una de estas directorascuya producción revaloriza y aporta frescura al cine italia-no contemporáneo. Inicia su carrera a finales de los añosnoventa con la dirección de varios cortometrajes, entreellos L’albero, de 1997; Anna, de 1998, que presenta en elfestival de Cannes en 2000, o Il giorno che ho ucciso il mioamico soldato, de 1999. La directora privilegia el génerodocumental que se configura como uno de los rasgoscaracterísticos de su producción. Entre los documentalesmás notorios destaca Ecosaimale? (2000), galardonado conel premio del jurado en el Festival de Turín; L’insonnia diDevi (2001), Il mondo addosso (2006), o Il mio cuore uma-no (2009). A éstos se suma el largometraje L’isola (2003),una película ambientada en su tierra natal, Sicilia, quereproduce la historia de dos hermanos, Teresa y Turi, y sucotidianeidad infantil. Este filme catapulta la carrera de la directora, que consigue el reconocimiento de la críticano solo nacional sino también internacional, con la distri-bución de su obra en Italia, Francia, Bélgica, Canadá y envarios países hispanoamericanos.4Quatriglio es una directora fiel a la tradición realista delcine italiano, que capta la realidad de forma estreme-cedora. Su temática abarca una serie de argumentos deactualidad entre los que se evidencia la predilección porsu propia tierra y la vida cotidiana de sus habitantes, lainfancia, la adolescencia y la inmigración. El tema de lainmigración es el común denominador de películas docu-mentales como L’insonnia di Devi, Il mondo addosso o Raíz-Radici a Capo Verde. En la primera nos muestra el mundode las adopciones fuera de Italia, especialmente en paísessubdesarrollados. En Il mondo addosso plasma la historiade cuatro jóvenes inmigrantes, con sus vicisitudes diarias ysu lucha continua para conseguir la permanencia en Italia.En Raíz la acción gira en torno a una familia caboverdianaasentada en Italia, centrándose en su cotidianeidad, ensu integración, en sus anhelos y objetivos en el país deacogida. El documental se emitió en televisión, dividido en tres capítulos.

A estas producciones se suma La borsa di Helene, un mini-documental sobre Helene, una joven africana en Palermo.Su interés por la inmigración responde a la necesidadde reproducir en la ficción un tema de gran actualidad,que está transformando el modo de ser del italiano, queafecta a las costumbres y tradiciones más arraigadas, quesuscita continuos debates sociales y políticos. Un tema,en definitiva, incandescente, polémico y controvertido queatiende a la realidad más inmediata del país. Se trata, se-gún declara la directora en la entrevista que se reproduce acontinuación, de “portare la gente dove non vuole andaré”,de “mostrar el país en el que vive” y, en conclusión, de“hacer películas que muestren la vida”. De esa implicaciónsocial nace su participación en el filme colectivo All HumanRights for All, treinta episodios inspirados en los treintaartículos de la Declaración universal de los Derechos delHombre, una producción de Rai Cinema, retransmitido enRAI3 en 2008.Por otra parte, destaca dentro de la producción de Quatri-glio la atención a la infancia y a la adolescencia. Sin duda,los verdaderos protagonistas de sus largometrajes son losniños y adolescentes, como muestra en Ecosaimale?, sobre los jóvenes de un barrio palermitano, o en L’isola, la pelícu-la de ficción con actores no profesionales sobre la infanciay la adolescencia de Teresa y Turi en su pequeño pueblosiciliano. De este largometraje nace Racconti per l’isola,un documental en el que la directora revela su método detrabajo en L’isola. Y también en el centro de la acción sitúaal pequeño Gioacchino en Il bambino Gioacchino, una obradocumental de veinticinco minutos cuyo único intérpretees Gioacchino.Costanza Quatriglio es un claro ejemplo de la riqueza yéxito del cine de mujeres en Italia. La propia directora hatenido la cortesía de desvelarnos algunos secretos de suproducción y compartir una serie de ideas sobre el cineitaliano contemporáneo y sobre la situación de las mujerescineastas en su país.

Pregunta: Háblanos de tus inicios. Eres licenciada enderecho, ¿cómo surge tu interés por la dirección cine-matográfica?

Costanza: Siempre he unido mi deseo de hacer cine con lasganas de contar historias. Cuando me he acercado al cine,inmediatamente lo he considerado un instrumento paradecir cosas, más allá de mi gran pasión por el cine comolenguaje y como forma de arte. Paradójicamente, no habríapodido elegir algo diferente, puesto que en los primerosaños de mi carrera he intentado hacer películas que tuvie-ran conexión con las temáticas que había afrontado en eltranscurso de mis estudios. Recuerdo que mi primer docu-mental sobre las adopciones internacionales derivaba delestudio que había realizado para mi tesina sobre el derechoa la identidad. El filme es fruto de un largo trabajo sobrela cuestión; el tipo de trabajo que nunca habría podidohacer para mi tesina, lo he hecho después, transformandoen una película los testimonios de adolescentes y adultosadoptados en Italia, oriundos de países extranjeros. Ha sidotelevisado en Tele+ en un momento en el que en Italia noestaba muy difundido el tema de adopciones internacio-nales y las personas se sorprendían si veían a un chicoindio hablar perfectamente en italiano. Desde entonces,han pasado diez años y las cosas han cambiado mucho ennuestro país, que está ajustando cuentas con la cada vezmás creciente inmigración.

Pregunta: ¿Cuál fue tu primer trabajo de dirección?

Costanza: Es difícil responder a esta pregunta porque cada pe-lícula es como si fuera la primera. Cuanto más crece miconocimiento y mi dominio del medio, más me gustaexperimentar y aventurarme en nuevos terrenos, inex-plorados, sobre todo desde el punto de vista del lenguajey de la forma cinematográfica. Pero no es solo éste elmotivo: en realidad, cada película es un exordio porqueen Italia es difícil tener un camino profesional lineal. Sees considerado director joven hasta los cincuenta añosy, normalmente, es difícil encontrar el terreno fértil pararecoger cuanto se ha sembrado; en pocas palabras: siem-pre parece como si empezaras de nuevo. Volviendo a tupregunta, mi primer filme como directora fue un corto-metraje que recuerda los primeros años del cine mudo. Untren que entra en la estación, una señorita con una male-ta que va al encuentro de su amor, después se despiertay comprendemos que se trataba de un sueño. Era 1996.Inmediatamente después he hecho cortometrajes queintentaban explorar el aspecto figurativo de la historia.Antes de involucrarme en la realización de documentales,deseaba trabajar gráficamente sobre la realidad, abstra-yendo los ambientes e imaginando personajes extremos,con una fuerte connotación simbólica. Los elementos,casi siempre, tenían una naturaleza mágica y el nivelnarrativo se subordinaba a la eficacia figurativa y expre-siva de la puesta en escena. Un ejemplo para todos: elcortometraje Anna!, realizado en el segundo curso de laacademia de cine: en él, el blanco, el acero y el rojo sonelementos imprescindibles y son la base del relato quenarra una jornada de una obrera en un matadero, dondeno se ven ni carnes ni animales; sin embargo, hay unacontinua alusión a éstos y a su muerte.P: ¿Quiénes han sido tus maestros dentro del mundocinematográfico?c: Hay muchos directores que me apasionan. Cuandoempezaba a interesarme por el cine, como a casi todos,me fascinaban los grandes maestros: Bergman, Truffaut,Godard, Bresson, pero también Kubrik, Kurosawa… Di-gamos que siempre me han gustado los directores queconsiguen proponer una visión del mundo, aquellos di-rectores que no se limitan a contar una historia, sino quetienen una visión precisa y son capaces de incidir en elámbito cultural. Si hablo de conexión propiamente dicha, debo decir queha sido fundamental, en mi formación, el conocimientode Abbas Kiarostami. Lo conocí en 1996, antes incluso deser admitida en la academia de cine. Aún vivía en Palermoy tuve la suerte de asistir a un taller de varios días conél. Me encontré a mí misma en su modo de trabajar, algoque ha marcado profundamente mi carrera profesional enel uso del binomio realidad-ficción. No es casualidad queesto, después, se haya convertido en la clave de mi trabajo:la construcción de relatos de ficción a través de detallesde la realidad en los que los elementos de la narración seintegran perfectamente con los elementos emocionalessurgidos del trabajo con los actores. En el largometrajeL’isola, por ejemplo, los detalles de la realidad, sobre todola vivencia de los intérpretes y sus emociones, se han in-sertado en contextos de ficción al servicio de la historia;así como, viceversa, hay detalles de ficción insertados encontextos reales, cuando a un actor se le pide que formeparte de un mundo preexistente, como por ejemplo el delos pescadores durante las escenas de pesca del atún.

Pregunta: Inicias tu carrera cinematográfica a una edad muytemprana, consiguiendo el reconocimiento de la críticaen varios festivales internacionales. ¿Has encontradodificultades para abrirte camino dentro del cine por tujuventud o por tu condición de mujer?

Costanza: Desgraciadamente, la respuesta es sí. Si me hubierashecho esta pregunta hace algún año, te habría dicho queno porque todavía estaba ilusionada con que en este paíshubiera espacio para las personas jóvenes y para las mu-jeres. Pero, por desgracia, cuanto más pasa el tiempo, másme doy cuenta de que mis dificultades están todas ligadasal único hecho de ser mujer y joven. Porque hay en Italiaun paternalismo difundido y generalizado por el que siuna mujer joven demuestra tener talento, éste nunca essuficiente. Nunca es bastante. Es como si se nos pidieraser unos superhéroes samuráis que se inmolan en unaguerra que no ve nunca el final. Es una gran injusticia, yesto lo puedes verificar observando los datos estadísticos.En cualquier elenco de películas realizadas o por realizaren Italia, de cualquier año, notarás que las mujeres estánen una proporción de tres sobre cuarenta. Es distinto enel caso del género documental, porque en los últimos añoslas mujeres han intentado mostrar este país con un géneroque, desde el punto de vista de los productores, cuestapoco y toda la carga recae en quien lo hace. Perfecto, pues, para las mujeres… En Italia para hacer un documentalhace falta tanto esfuerzo…

Pregunta: En efecto, dentro de tu producción ocupa un lugarfundamental el género documental. más allá del apoyode las productoras y del esfuerzo que supone, ¿a qué sedebe la predilección por este tipo de cine?

Costanza: Empecé a hacer documentales en cuanto pude. De algúnmodo, retomo la respuesta a tu primera pregunta: quierohacer cine para contar historias. Me apasionan las perso-nas, me apasiona poder contar la vida de las personas. Yme gusta entrar en mundos diferentes al mío, explorarlos,ponerme a escuchar. De alguna forma, hacer un documen-tal es una experiencia de vida. Solo poniéndose en juegose obtienen grandes resultados. Otra cosa que me gustamuchísimo del documental son las posibilidades narrativas.Me explico: me gusta construir la narración a partir de lapropia realidad, reconstruyendo en una trama propiamentedicha el hilo de la historia. En este sentido, el guionista esel propio devenir de la realidad, el transcurso de los hechosde la vida ordenados cronológicamente; pero, sobre todo,emotivamente: escuchando la realidad y haciéndose guiarpor ella, ésta se puede reorganizar en una trama capaz deemocionar, al igual que los sucesos de un filme de ficción.Para llegar a esto, el trabajo es larguísimo. Hace faltaconciencia de la propia labor y responsabilidad del propiopapel, una elección ética muy precisa: elegir de qué parteestar, el punto de vista, ser coherentes con ello y avanzarde modo claro, coherente con el objetivo.P: Podríamos decir que el tuyo es un documental social,una definición que encuentra su justificación en laelección temática de tus producciones: siempre atentaa temas de actualidad como la inmigración, las adop-ciones en países subdesarrollados, la marginalidad o lasclases más desfavorecidas de la sociedad. ¿te considerasuna directora comprometida con tu época?c: Creo que, en general, una película documental es uninstrumento excepcional para interrogarse sobre la rea-lidad, sobre la condición de los seres humanos, y que lafuerza de las preguntas está en el hecho de que éstas seanformuladas en los lugares más difíciles de frecuentar, enlos territorios más impracticables, en los incómodos, enlos que hacen daño. Llevar a la gente donde no quiere ir.Éste ha sido, seguramente, el motivo creador de todos mis documentales. En este sentido, sí, soy una directora com-prometida, puesto que sí quiero mostrar el país en el quevivo. Por ello, considero cada película una película política.Diría que el aspecto político es decisivo, entendido nocomo un eslogan que se consuma rápidamente, sino comomeditación. Mi elección es siempre la de hacer películasque muestren la vida y, mostrando la vida, que sirvan comoinstrumento crítico para interpretarla.

Pregunta: Algunas de tus obras más conocidas están protagoni-zadas por niños y adolescentes, entre ellas Ecosaimale?,l’insonnia di devi, Il mondo addosso y el largometrajel’isola. ¿Por qué este interés por mostrar la vida de losmás jóvenes?

Costanza: Siempre me ha interesado explorar el momento de for-mación de uno mismo. Me atrae el tema de la búsquedade identidad. Me gusta, además, fijar el momento de lavida en el que todo pasa, todo es dinámico, en el que unose trasforma rápidamente. En este sentido, la infancia yla adolescencia son momentos privilegiados. Hoy en día,sin embargo, el que haga documentales debe ajustarse aun imaginario distinto al de hace diez años: la difusiónde los reality shows en la televisión ha modificado ra-dicalmente la percepción de uno mismo, por lo que hoyen día es necesario tener en cuenta el grandísimo deseode auto-representación, propio del imaginario televisivo.Así pues, es tarea del narrador alejarse de ese deseo deauto-representación e intentar registrar en profundidad elsentido íntimo de las cosas

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Estela González de Sande
Universidad de Oviedo
http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:RAxNPDxEtxsJ:arbor.revistas.csic.es/index.php/arbor/article/download/1527/1539/1533+&cd=22&hl=es&ct=clnk&gl=ar


É il mito per il mare a conquistare, è lo sguardo neutro, asciutto, della regista a sorprendere, a costruire il film come una collezione d'indizi, un'indagine secca per camera a mano, panoramiche, carrellate nelle superfici e profondità, e anche in quelle di volti anziani pieni di storia o giovanissimi che appena cominciano a farla, la storia di sé.

Costanza Quatriglio ha una solida, per qualità più che quantità, filmografia fatta di cortometraggi di finzione e mediometraggi documentari. Che confluiscono con naturalezza nel suo primo lungometraggio a soggetto, "L'isola", presentato a Cannes 2003 nella sezione 'Quinzaine des réalisateurs'. La trentenne filmaker palermitana di opere come il brevissimo, luminoso, senza dialoghi, in bianconero, "L'albero" (un omaggio anche all'opera del geniale misconosciuto Michail Kobachidze) o il documentario su ragazzine e ragazzini palermitani "Ecosaimale", esordisce nel lungometraggio con un testo che è la scoperta, al tempo stesso oggettiva e soggettiva, di un luogo, gli strati di un'isola del Mediterraneo, vissuta, questa scoperta, come una sorta di catalogazione tumultuosa, ma anche osservata da distante, di uno spazio fatto di terra e acqua. Burrascoso. Inquieto. Come in "Stormy weather" (uno dei titoli più preziosi del 'Certain regard' 2003), altro asciutto ritratto di isole (storia di un'amicizia fra due donne sole, fra Belgio e Islanda) di Sólveig Anspach.

La storia, ne "L'isola", quasi non esiste. Una ragazzina. Un gruppo di pescatori di tonno. Generazioni al lavoro. Un'adolescente che approda in quel posto. Due storie d'amore fra adolescenti e una fra due anziani, accennate, che scorrono lievi, palpitando nel campo e nel fuori campo. Ma, sopra e sotto tutto, è il mito per il mare a conquistare, ed è lo sguardo 'neutro', asciutto, della regista a sorprendere, a costruire il film come una collezione d'indizi, un'indagine secca per camera a mano, panoramiche, carrellate nelle superfici e profondità, e anche in quelle di volti anziani pieni di storia o giovanissimi che appena cominciano a farla, la storia di sé. Ecco dunque l'esplorazione di un'isola, più fantasma che reale, opacamente affiorante per una ballata ruvida e seducente.

"L'isola", e la sua autrice, ci porta dentro profondità del mare che ricordano abissi cameroniani (quelle reti-trappole, quei resti là sotto, o anche un'imbarcazione incastrata nell'acqua; o in superficie quel cancello fuori dal tempo, come di luogo abbandonato, trasandato, imprescindibile alla memoria), riti senza tempo (la popolazione che carica la statua da consegnare alla barca e alle onde, una scena notturna che fa venire in mente quella de "La mummia", capolavoro egiziano di Shadi Abdu Al Salam, con i sarcofagi dei faraoni salvati dagli speculatori di tombe), gesti rivoluzionari nella loro semplicità di azione-non azione nel nome dell'amore. Come distruggere con una ruspa una muraglia, gesto compiuto da un uomo anziano per fare in modo che la nonna della piccola protagonista (bambina che coi capelli tagliati assomiglia alla regista) possa tornare, dalla sua abitazione, a vedere il mare – visto poi, in un controcampo non cronologico, da una commovente oggettiva-soggettiva. Sguardo che tocca, quello di Quatriglio, e distanzia, con la complicità delle musiche di Paolo Fresu e Dafher Yussef, che moltiplicano questo lavoro di distanzavicinanza. Di stretto rapporto con i personaggi-abitanti, gli adulti e quei bambini che la regista, da sempre, filma con dolcezza quasi hard, infilandosi, con loro, nei posti più impenetrabili. Semplicemente, altri strati di uno spazio mentale e fisico che abborda la favola ma già la consegna nella sua dimensione più 'documentaria', essa pure fantasma che chiama a sé da quel mondo osservato con la nuda verità dell'assenza.
Giuseppe Gariazzo

https://www.sentieriselvaggi.it/cannes-56-lisola-di-costanza-quatriglio/

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